Región

Un barco abandonado de 107 metros se soltó por la crecida y quedó a la deriva en el Paraná

Un enorme barco abandonado de 107 metros de largo se soltó de un astillero en Corrientes por la crecida del río Paraná y quedó a la deriva, generando preocupación entre autoridades y vecinos de la zona.

El incidente ocurrió sobre el río Paraná, donde el casco de un buque de carga, que nunca llegó a completarse, estaba amarrado desde hace años en un astillero de Corrientes. El repunte del caudal, impulsado por la crecida, rompió las amarras y lo desplazó río abajo.

De acuerdo a los primeros reportes, la estructura metálica recorrió casi dos kilómetros sin control hasta quedar varada frente a dos barrios costeros, lo que encendió las alarmas por los riesgos para la navegación y la seguridad de las viviendas cercanas.

Preocupación por la seguridad en el Paraná

Prefectura Naval y autoridades provinciales evaluaban cómo asegurar el barco abandonado y evitar que vuelva a moverse con las variaciones del nivel del Paraná. El casco, de gran porte, puede convertirse en un serio obstáculo para el tránsito de barcazas y embarcaciones menores.

Especialistas advierten que, en un contexto de creciente inestabilidad del río, cualquier estructura suelta aumenta el riesgo de choques, encallamientos y daños en la infraestructura costera. Por eso, insisten en revisar el estado de buques abandonados y otras instalaciones sobre la ribera.

Vecinos de los barrios cercanos siguen atentos la situación y reclaman una solución rápida, tanto por la seguridad como por el impacto visual y ambiental que genera el buque varado frente a la costa.

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Rosario La Ciudad

Redacción Central