Desde un hogar rosarino, un adolescente pidió ser adoptado y generó una fuerte repercusión social que volvió a poner a la familia en la agenda pública.

El pedido público de Nata, un adolescente de 14 años, volvió a poner en primer plano las dificultades del sistema de adopción y la espera prolongada que atraviesan muchos jóvenes. A través de un video breve, difundido por el RUAGA Santa Fe, el chico expresó un deseo simple y profundo: tener una familia para estas fiestas. El mensaje, grabado en un hogar de Rosario, generó una fuerte repercusión en redes sociales y reactivó el debate social.
El adolescente vive desde hace más de un año en una institución y mantiene una rutina similar a la de otros chicos de su edad. Asiste a la escuela secundaria, practica natación dos veces por semana y pasa tiempo con amigos. Sin embargo, destaca que nada de eso reemplaza el acompañamiento afectivo que busca desde hace años. Por eso, decidió hablar en primera persona y hacer visible su historia.
El Gobierno de Santa Fe confirmó que la difusión contó con autorización judicial y acompañamiento legal. Las autoridades remarcaron que la convocatoria busca ampliar el alcance del llamado, especialmente porque la adopción adolescente enfrenta mayores obstáculos. En ese sentido, el caso expone una realidad frecuente y poco visible.
🥰 "Nata" tiene catorce años, está inscripto en el Registro Único de Aspirantes a Guarda con fines Adoptivos (RUAGA) de Santa Fe y, en el marco de la Navidad, deseó ser adoptado para seguir creciendo junto a una familia. Su búsqueda se enmarca en una "convocatoria pública" para… pic.twitter.com/SORtm0itRF
— RLC Noticias (@rlcnoticias) December 15, 2025
Nata arrastra una historia familiar marcada por violencia y abandono. A los 12 años ingresó al sistema de protección y desde entonces espera una oportunidad concreta. Aunque recibe contención material y asistencia psicológica, sostiene que el afecto cotidiano sigue ausente. Por eso, insiste en la necesidad de un hogar estable.
Las reacciones del público combinaron empatía, frustración y cuestionamientos al funcionamiento institucional. Muchos mensajes expresaron intención de adoptar, aunque señalaron límites legales. Mientras tanto, el Juzgado de Familia N.º 3 de Rosario mantiene abierta la convocatoria oficial.
El adolescente continúa con su vida diaria y con la esperanza intacta. Su pedido, directo y sincero, volvió a recordar que la adopción también implica escuchar a quienes esperan.


