Un borrador que circula entre cancillerías revela los detalles de la llamada Junta de la Paz en Gaza, el nuevo foro global impulsado por Donald Trump que busca sumar apoyos con una propuesta tan ambiciosa como polémica.
Imagen: El País
Un borrador que circula entre cancillerías revela los detalles de la llamada Junta de la Paz en Gaza, el nuevo foro global impulsado por Donald Trump. El mismo busca sumar apoyos con una propuesta tan ambiciosa como polémica. Según trascendió a partir de documentos preliminares consultados por agencias internacionales, el presidente estadounidense propone que los países que quieran un asiento permanente en la Junta de la Paz deberían aportar 1.000 millones de dólares cada uno. El proyecto se presenta como una plataforma para abordar la guerra en Gaza y otros conflictos, pero también consolidaría un nuevo espacio de poder alrededor de la Casa Blanca.
Un foro global con 60 países invitados
La administración de Trump envió invitaciones a por lo menos 60 líderes mundiales para integrar el organismo. En la primera etapa, la Junta de la Paz estaría enfocada en el conflicto en Gaza, uno de los frentes más críticos del escenario internacional actual. Pero además, el borrador plantea ampliar su alcance a otras zonas en guerra o bajo tensión.
De acuerdo con las filtraciones, la propuesta se asemeja a una suerte de asamblea mundial paralela a Naciones Unidas, con un liderazgo concentrado en la figura del presidente estadounidense. El documento sugiere que Trump tendría amplias atribuciones para fijar agendas, mediar entre partes y proponer planes de reconstrucción financiados por los países socios.
Dinero a cambio de poder de decisión
El punto que más controversia genera es el costo de acceso a los asientos permanentes. Cada miembro debería aportar 1.000 millones de dólares, un monto que Washington presenta como un “compromiso financiero”. El mismo es para sostener misiones de paz, corredores humanitarios y programas de reconstrucción en Gaza y otros territorios afectados.
Críticos de la iniciativa ya hablan de una “paz tarifada“, al considerar que el sistema podría dejar afuera a países con menor capacidad económica y otorgar mayor peso a potencias y economías ricas. Además, especialistas en derecho internacional advierten que la Junta podría superponerse con el rol del Consejo de Seguridad de la ONU, que también cuenta con miembros permanentes y poderes especiales.
Gaza en el centro de la escena internacional
La guerra en Gaza mantiene en alerta a la comunidad internacional por el alto número de víctimas civiles, la crisis humanitaria y el riesgo de expansión regional. Distintos organismos de derechos humanos reclaman un alto el fuego sostenible, el ingreso irrestricto de ayuda y garantías de protección para la población.
En ese contexto, la Junta de la Paz se presenta como un espacio alternativo de negociación. Sin embargo, todavía no está claro si contará con el apoyo de actores clave de la región ni cómo se articularía con las iniciativas existentes de la ONU, la Unión Europea y otros bloques multilaterales.
Para países como Argentina, que históricamente respaldan las instancias multilaterales tradicionales, el debate en torno a este nuevo foro abre interrogantes sobre el equilibrio entre diplomacia, finanzas y poder geopolítico en la búsqueda de una salida para Gaza y otros conflictos.



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