El gobierno de Donald Trump prepara una nueva señal hacia la Argentina. Enviará a dos altos funcionarios para avanzar con el proyecto de infraestructura conocido como corredor Andes-Atlántico, clave para el comercio regional.
Según confirmaron fuentes diplomáticas, viajarán a Buenos Aires el subsecretario de Estado Christopher Landau y el subsecretario de Estado para Asuntos del Hemisferio Occidental, Juan Pablo Segura. Ambos tienen la misión de impulsar el corredor Andes-Atlántico como plataforma para fortalecer el vínculo económico entre la Argentina y Estados Unidos.
El proyecto apunta a mejorar la infraestructura de transporte entre la cordillera de los Andes y el océano Atlántico. El objetivo es que las obras permitan agilizar el movimiento de cargas, abaratar costos logísticos y facilitar la salida de exportaciones nacionales hacia nuevos mercados.
Un corredor estratégico para la región
En la agenda de los funcionarios del gobierno de Trump figuran reuniones con autoridades nacionales y referentes del sector privado. La intención es identificar tramos prioritarios del corredor Andes-Atlántico y explorar mecanismos de financiamiento y apoyo técnico.
El avance del corredor es seguido de cerca por el sector productivo, que ve en esta iniciativa una oportunidad para mejorar la competitividad argentina y reforzar la integración con otros países sudamericanos.
Para Washington, el proyecto también funciona como una señal política: muestra el respaldo del gobierno de Trump a la agenda de infraestructura en la región y su interés en sostener una presencia activa en el Cono Sur.