La discusión por las nuevas leyes de seguridad en Santa Fe reabrió viejas diferencias dentro de Unidos. La pulseada entre Maximiliano Pullaro y el socialismo ya no se limita al contenido de los proyectos, sino a quién marca la agenda política del frente.
Una disputa interna por la agenda de seguridad
La demora en el tratamiento legislativo de los proyectos de seguridad tensó la relación entre el gobernador Maximiliano Pullaro y el Partido Socialista, socio clave en la coalición Unidos. En el socialismo leen la presión oficial como un intento de disciplinamiento político.
Desde la UCR y el entorno del gobernador advierten que tomar distancia de Pullaro en el tema seguridad, su principal capital frente a una opinión pública golpeada por la violencia, supone un error estratégico para el frente.
La discusión excede los artículos concretos de las leyes: se debate quién conduce el rumbo del frente y cómo pararse frente a la Casa Rosada en un contexto de sintonía entre la Provincia y el gobierno nacional.
El impacto nacional del debate santafesino
La afinidad entre Pullaro y la gestión nacional libertaria agrega ruido al vínculo con el socialismo, que teme quedar asociado a un giro conservador en materia de seguridad y poder. El resultado de esta puja interna puede marcar la dinámica política santafesina de los próximos meses.
En paralelo, distintos sectores de Unidos miran con preocupación el desgaste público de la coalición por un debate que se desarrolla, principalmente, de cara a la opinión pública y menos en las mesas de negociación reservadas.
