Perder el control de tu cuenta de WhatsApp puede exponer tus datos, tus chats y hasta tu dinero. Actuar rápido es clave para frenar el daño y recuperar el acceso de forma segura.

Si sospechas que alguien tomó control de tu WhatsApp, los primeros minutos son decisivos. Los atacantes suelen usar la cuenta para pedir dinero a tus contactos, robar códigos de verificación o intentar entrar a tu home banking. Por eso es clave cortar el acceso cuanto antes.
El primer indicador suele ser que la app se cierra sola, aparece un mensaje de que tu cuenta se usa en otro dispositivo o te llegan consultas de familiares y amigos por mensajes raros que vos no mandaste. Ante cualquiera de estas señales, no dudes.
Lo más importante es no responder enlaces ni códigos enviados por desconocidos o supuestos contactos de soporte. WhatsApp nunca pide tu clave ni envía links para “verificar” tu cuenta por fuera de la app.
Cómo recuperar tu cuenta si ya la perdieron
El camino más directo para recuperar el control es reinstalar la aplicación. Desde tu celular, descargá WhatsApp desde la tienda oficial (Google Play o App Store), ingresá tu número y pedí el código de verificación por SMS. Si todavía tenés acceso a la línea, al validar el código vas a expulsar al intruso.
Si el atacante activó una clave de verificación en dos pasos, la app puede pedirte ese PIN. En ese caso, usá la opción “¿Olvidaste tu PIN?” y recupera el acceso con tu correo electrónico, si lo tenías configurado. De lo contrario, deberás esperar el plazo que establece la plataforma para volver a intentar.
Una vez adentro, revisá la sección Dispositivos vinculados y cerrá sesión en todas las computadoras que no reconozcas. También es recomendable actualizar la app a la última versión disponible para corregir vulnerabilidades.
Denunciar el robo y avisar a tus contactos
Si no logras recuperar la cuenta, puedes pedir que WhatsApp la desactive. Hay que enviar un correo a support@whatsapp.com con el asunto “Cuenta robada” e incluir tu número en formato internacional (+54, código de área y número).
Mientras tanto, avisa por otros medios a tus contactos de confianza: redes sociales, llamado o SMS. Contales que tu WhatsApp fue hackeado y que no respondan mensajes ni transferencias que lleguen desde tu número hasta nuevo aviso.
Si hubo pedidos de dinero o movimientos sospechosos, es importante guardar capturas de pantalla y realizar la denuncia ante la comisaría o fiscalía correspondiente. También conviene notificar al banco o billetera virtual si se usó tu identidad en intentos de fraude.
Cómo blindar tu WhatsApp para evitar nuevos ataques
Además de reaccionar rápido, es clave reforzar la seguridad para que no vuelva a ocurrir. Activar la verificación en dos pasos desde Ajustes > Cuenta suma una capa extra: aunque consigan el código por SMS, no podrán entrar sin tu PIN.
Otras medidas básicas son:
- No compartir nunca códigos de verificación por WhatsApp, SMS ni llamadas.
- Desconfiar de mensajes urgentes que piden plata, incluso si parecen venir de un familiar.
- Revisar periódicamente los dispositivos vinculados en WhatsApp Web.
- Usar bloqueos de pantalla y huella o PIN en el celular.
- Mantener actualizado el sistema operativo y las aplicaciones.
Los especialistas en ciberseguridad remarcan que la mayoría de los fraudes se apoyan en el engaño y la urgencia. Tomarse unos segundos para dudar, chequear con otra persona y no ceder ante la presión puede marcar la diferencia entre un susto y una estafa.



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