Taxistas piden frenar el aumento por caída de pasajeros

En medio de la baja de viajes y la pérdida de pasajeros hacia otras alternativas de movilidad, un sector de los taxistas pidió postergar el aumento de la tarifa y abrió una nueva grieta dentro del propio servicio.

Taxi circulando por una avenida con poco movimiento de pasajeros

Imagen: Rosario La Ciudad

El pedido de frenar el aumento surgió del titular de la Asociación de Titulares de Taxis Independientes, que reclamó dejar en suspenso el incremento del 30% solicitado la semana pasada. Según advirtió, una suba en este contexto podría profundizar la fuga de pasajeros y agravar la ya delicada situación del sector.

Con la inflación desacelerando pero aún alta, y los salarios corriendo por detrás, el costo del viaje en taxi quedó en el centro del debate. Los propietarios independientes sostienen que un nuevo ajuste en la tarifa podría convertirse en un boomerang: más caro para el usuario y, al mismo tiempo, con menos viajes efectivos para los choferes.

En diálogo con radios locales, el referente de los titulares independientes describió una baja sostenida en la demanda. Muchos pasajeros, especialmente trabajadores y estudiantes, optaron por reducir traslados o combinarlos con transporte urbano, bicicletas públicas y vehículos de alquiler por aplicación.

“Cada vez que ajustamos la tarifa se nos cae el piso de viajes”, sintetizó el dirigente, al señalar que la facturación diaria viene en retroceso y que, para buena parte de los choferes, cierra menos el número aunque la bajada de bandera sea más alta.

La advertencia coincide con diagnósticos de consultoras de movilidad urbana, que marcan un cambio de hábitos tras la pandemia: más teletrabajo, más planificación de salidas y un uso más selectivo del taxi, reservado sobre todo para franjas nocturnas o situaciones de urgencia.

La postura de los titulares independientes no es unánime dentro del sistema. Otros sectores del taxi insisten en que el aumento es imprescindible para cubrir combustible, repuestos, seguros y mantenimiento, que se encarecieron muy por encima de la tarifa en los últimos meses.

De este modo se abrió una grieta interna: mientras un grupo prioriza sostener el volumen de viajes y evitar que más usuarios migren a opciones alternativas, otro reclama recomponer de inmediato los ingresos para no trabajar “a pérdida” en cada turno.

En el medio se encuentran los pasajeros, que ya asimilaron subas anteriores tanto en el transporte público como en otros servicios urbanos. Un eventual incremento de la tarifa de taxi se suma a una canasta básica que no deja de tensionar el bolsillo.

La discusión por el 30% se dará en las próximas reuniones entre el sector y las autoridades municipales, que deberán evaluar el impacto del aumento frente a la caída de la demanda. En la mesa se analizan variables como la evolución del combustible, el precio de los vehículos y el índice de viajes por turno.

Fuentes del sector no descartan alternativas intermedias, como aplicar una suba escalonada o revisar nuevamente la tarifa en pocos meses, según cómo se comporte la cantidad de pasajeros. El objetivo, remarcan, es encontrar un punto de equilibrio que permita sostener el servicio sin terminar de expulsar a los usuarios.

En un escenario económico todavía frágil, el taxi vuelve a ser termómetro de los ingresos de la población: cuando los bolsillos se ajustan, los viajes se reducen, y cada porcentaje de aumento se discute como si fuera decisivo para el futuro del sistema.

Nota relacionada

RLC Noticias de Rosario la ciudad

Comentarios