La tarifa unificada dio alivio a los taxistas, pero la falta de viajes mantiene la actividad en crisis y complica la recuperación del sector.

En medio de la crisis que sufren los taxistas, el Concejo Municipal implementó una tarifa unificada con una bajada de bandera promocional de $2.117 durante todo el día. Aunque la medida busca aliviar al sector, los titulares de taxis consideran que no es suficiente. José Iantosca, representante de la cámara del sector, valoró el esfuerzo, pero advirtió sobre un problema mayor: la falta de viajes. Según explicó, sin mayor demanda no podrán mejorar los salarios de los choferes ni sostener la actividad.
El escenario actual muestra un movimiento casi nulo durante las mañanas y menor al esperado por la tarde, incluso en vacaciones. Los taxis enfrentan una caída del 30% al 40% en la cantidad de viajes y una reducción del 50% en la cantidad de unidades en circulación, especialmente en el turno nocturno. La crisis general, la baja circulación de personas y los altos costos de vida agravan la situación del transporte público.
A esto se suma la competencia con plataformas no reguladas, que ofrecen precios más bajos. Iantosca afirmó que el taxi sigue siendo un servicio legal y seguro, mientras que las aplicaciones como Uber, supuestamente no garantizan seguridad ni condiciones justas. También denunció prácticas presuntamente abusivas de estas plataformas, que de noche llegan a triplicar las tarifas de los taxis.
El representante advirtió que estas aplicaciones no invierten ni generan empleo estable en la ciudad. Además, señaló que quienes trabajan para ellas corren el riesgo de perder su capital sin beneficios a largo plazo. Por ello, insistió en que fortalecer la demanda de viajes resulta esencial para sostener un servicio seguro y garantizar la supervivencia de los trabajadores del sector.



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