El Concejo Municipal de Rosario analiza un proyecto que habilita a los taxis a incorporar publicidad en sus vehículos, con cambios clave en el esquema de control e impuestos.

El Concejo de Rosario dio luz verde en comisiones a un proyecto que habilita a los titulares de licencias de taxis a vender espacios publicitarios en sus autos. La iniciativa busca abrir una nueva fuente de ingresos para el sector, golpeado por la inflación, la suba de costos y la competencia de aplicaciones de transporte.
Según el borrador que circula en el Palacio Vasallo, los taxistas podrán firmar acuerdos comerciales con empresas privadas para colocar anuncios en la parte exterior e interior de las unidades. El esquema se plantea sin necesidad de licitación previa, lo que agiliza los tiempos para que las agencias y marcas comiencen a pautar.
El proyecto también contempla una exención impositiva sobre los ingresos generados por la publicidad. La intención de los autores es que la totalidad de lo recaudado quede en manos de los choferes y titulares de licencias, sin sumar nuevas cargas al sector ni a las empresas anunciantes.
Cómo funcionará la publicidad en los taxis
La regulación prevé que los avisos cumplan con requisitos técnicos y de seguridad, para no interferir con la visibilidad del conductor ni modificar las condiciones de circulación del vehículo. Además, se establecerán límites de tamaño y ubicación de los carteles, similares a los que rigen en otras grandes ciudades.
En principio, la pauta se podrá colocar en las puertas laterales, la parte trasera y el interior del auto, mediante calcomanías, ploteos o soportes digitales. También se evalúa permitir formatos luminosos en el techo, siempre que cumplan con las normas de tránsito vigentes.
El control de los contenidos quedará a cargo del municipio, que deberá autorizar previamente cada campaña para evitar mensajes engañosos, discriminatorios o que incumplan la legislación publicitaria. Se espera que se prioricen avisos de comercios locales, servicios y actividades culturales de la región.
Un alivio económico buscado por el sector
La posibilidad de sumar publicidad aparece como una alternativa de compensación para choferes y titulares, en un contexto de tarifas reguladas y fuerte caída de la demanda nocturna. Las entidades que agrupan al sector vienen reclamando desde hace tiempo mecanismos para diversificar sus ingresos.
En otras ciudades del país y del mundo, la publicidad en taxis ya forma parte del paisaje urbano y representa un complemento estable para los ingresos de los conductores. Ahora, Rosario se prepara para seguir ese camino, a la espera de la aprobación definitiva en el recinto del Concejo.
Si la ordenanza se sanciona en las próximas sesiones, el municipio deberá reglamentar los detalles operativos: cómo será el registro de empresas interesadas, qué plazos tendrán las campañas y qué sanciones se aplicarán en caso de incumplimientos. El objetivo oficial es que la medida esté en marcha en los próximos meses.
Qué opinan los usuarios y qué se viene
Entre los usuarios, las primeras reacciones apuntan a que la publicidad no afecte la identificación del servicio ni la visibilidad de la tarifa. Desde el Concejo aseguran que se mantendrán colores, numeración y señalización obligatoria, para que los taxis sigan siendo fácilmente reconocibles en la vía pública.
El debate que se abre ahora pasa por el impacto visual en la ciudad y la posible competencia con otras formas de publicidad callejera. Para el sector, en cambio, la prioridad es que la medida se traduzca en ingresos concretos en un escenario económico complejo.
Con el proyecto en etapa avanzada, todo indica que Rosario sumará en breve una nueva vidriera publicitaria sobre ruedas, en un intento de equilibrar las cuentas del sistema de taxis sin trasladar más costos al pasajero.



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