El ministro Sturzenegger valoró el proyecto para automatizar el reparto de los ATN, aunque advirtió alteraría el actual esquema federal.

Federico Sturzenegger sugirió no vetar el proyecto para automatizar el reparto de los Aportes del Tesoro Nacional (ATN) encendió un debate profundo en el oficialismo, no por su contenido inmediato, sino por sus consecuencias de fondo. Consideró que esta iniciativa, que ya cuenta con media sanción del Senado, podría transformar el modo en que se concibe el federalismo fiscal en la Argentina.
Lejos de mostrarse en contra, el funcionario resaltó que la ley “cambia todo”, no por su mecanismo de distribución, sino porque reabre la discusión sobre los límites del Congreso frente a normativas como la Coparticipación Federal, que hasta ahora solo pueden modificarse con la aprobación de todas las provincias.
Desde su perspectiva, si la Cámara de Diputados aprueba esta ley, el Congreso enviaría una señal política contundente: que el reparto de fondos puede alterarse sin necesidad de aval provincial. Eso, en la práctica, debilitaría la protección de ciertas provincias que hoy gozan de beneficios blindados. Formosa, bastión político del senador José Mayans, fue mencionada como ejemplo de los distritos que podrían quedar expuestos a una futura redefinición del esquema.
Sturzenegger no cuestiona el contenido técnico del proyecto, sino que lo plantea como una bisagra institucional. Según dijo, si se aprueba, el país deberá enfrentar un nuevo debate sobre la autonomía de las provincias y el verdadero alcance del federalismo argentino.
El Gobierno también enfrenta cuestionamientos por otro veto reciente, esta vez a la ley que declaraba en emergencia a la ciudad de Bahía Blanca tras el temporal. Ese episodio reavivó las críticas sobre el criterio oficial a la hora de distribuir fondos en situaciones de urgencia.



