Federico Sturzenegger defendió la reforma laboral del Gobierno, que busca formalizar el empleo y modernizar el mercado de trabajo.

El ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, defendió la reforma laboral que el Gobierno presentará en el Congreso, al asegurar que busca formalizar el empleo y reducir la informalidad, que hoy afecta a la mitad de la fuerza laboral del país. Según explicó, la iniciativa pretende modernizar el mercado de trabajo sin eliminar derechos, sino corregir los sobrecostos estructurales que desalientan la contratación.
El funcionario advirtió que Argentina no crea empleo formal desde hace una década y que el sistema actual “castiga a las pequeñas empresas con regulaciones que las asfixian”. Sostuvo que la desregulación favorecerá a las pymes, ya que disminuirá las cargas que hoy solo pueden afrontar grandes compañías. Además, remarcó que los altos costos laborales y los impuestos al trabajo afectan la competitividad y restan dinamismo a la economía.
Sturzenegger negó los rumores sobre una extensión de la jornada laboral o una reducción de vacaciones. Aclaró que el proyecto mantiene los límites de trabajo diario y semanal, y solo habilita que los convenios colectivos adapten horarios o compensen jornadas, respetando siempre el descanso mínimo de doce horas entre turnos.
También propuso revisar la negociación salarial para permitir acuerdos más flexibles según la región o el tamaño de la empresa. A su entender, esta medida aumentaría el empleo en zonas de menor productividad y replicaría modelos aplicados en países como Alemania o Estados Unidos.
Finalmente, el ministro señaló que la reforma laboral constituye uno de los cuatro pilares del nuevo paquete de transformaciones estructurales del Gobierno, junto con las reformas tributaria, penal y civil, además de una nueva Ley Bases para modernizar el Estado.



Comentarios