A Defensa y Justicia se le escapó una victoria clave ante Central Córdoba y el cierre del partido terminó envuelto en polémica por un penal que desató la furia de Mariano Soso, quien apuntó de lleno contra el árbitro con una frase que ya recorre todo el fútbol argentino.

Defensa y Justicia igualó 1 a 1 con Central Córdoba, pero el resultado quedó en un segundo plano. La escena central del encuentro fue el penal sancionado por Bryan Ferreyra en el cierre del partido, una decisión que generó un fuerte cruce en el campo de juego y dejó a Mariano Soso completamente desbordado.
El entrenador del Halcón no contuvo la bronca. En pleno campo de juego, y todavía con la adrenalina del final, apuntó contra la autoridad del encuentro con una frase contundente: “Estás roto moralmente“, lanzó, visiblemente fuera de sí por la sanción que consideró injusta. Luego, en la zona de vestuarios, continuó apuntando contra el referí.
La jugada discutida se dio cuando el partido ya se moría. Un contacto dentro del área fue interpretado como falta y el árbitro, a instancias del VAR, no dudó en cobrar la pena máxima, en medio de los reclamos de todos los jugadores de Florencio Varela, quienes rodearon al juez pidiendo que revisara la acción.
La bronca de Soso y el impacto deportivo
Tras el pitazo final, Soso siguió protestando por el cobro del penal, que para él cambió por completo el desarrollo de un partido que Defensa y Justicia sentía controlado. El técnico remarcó su disconformidad dejando en claro que, a su juicio, la decisión condicionó el resultado y golpeó anímicamente a su plantel.
Más allá del enojo del entrenador, el empate dejó al Halcón con un sabor amargo en la tabla. El equipo de Florencio Varela necesitaba los tres puntos para seguir prendido en la pelea y el gol desde los doce pasos permitió que Central Córdoba se llevara un punto valioso en una cancha siempre difícil.
En el vestuario, el clima fue de mezcla entre frustración y resignación. La sensación compartida era que un detalle arbitral terminó pesando más que el juego desplegado durante buena parte del encuentro, en el que el Halcón había mostrado solidez y decisión para ir en busca del triunfo.
Este episodio se suma a una seguidilla de fallos arbitrales cuestionados que vienen marcando el pulso del fútbol argentino. Las reacciones de entrenadores y jugadores evidencian un nivel de tensión creciente, donde cada cobro decisivo queda bajo la lupa de hinchas, dirigentes y protagonistas.



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