Las autoridades declararon una semana de luto por las víctimas fatales que dejó el fuerte terremoto en Myanmar, Tailandia.

Un terremoto de gran magnitud golpeó Myanmar, provocando una devastación masiva y dejando un trágico saldo de dos mil muertos.
El sismo, registrado el pasado viernes sorprendió a los habitantes de varias regiones del país y causó daños significativos en infraestructuras y viviendas. El Centro de Sismología local informó que el terremoto registró una magnitud de 7.7 en la escala de Richter, con su epicentro localizado a 17 kilómetros de la ciudad de Mandalay, una de las más pobladas de Myanmar.
Las réplicas, algunas de ellas de considerable magnitud, continuaron durante las horas posteriores, complicando los esfuerzos de rescate. Los reportes iniciales indican que miles de personas han quedado desplazadas y muchas comunidades enfrentan escasez de alimentos y suministros médicos.
Hospitales y centros de atención médica se encuentran desbordados, y los equipos de emergencia están trabajando arduamente para atender a los heridos. El gobierno de Myanmar declaró estado de emergencia en las áreas más afectadas y solicitó asistencia internacional. En respuesta, varios países y organizaciones humanitarias ofrecieron apoyo, incluyendo equipos de rescate y suministros básicos.
Una semana de luto
El Gobierno declaró una semana de luto nacional por el trágico terremoto que dejó dos mil muertos y más de tres mil heridos.
En reconocimiento y solidaridad por los daños y las pérdidas de vidas, el presidente del Consejo de Administración Estatal de Myanmar, el general Min Aung Hlaing, anunció luto en el periodo del 31 de marzo al 6 de abril.
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