El gran presente de Sebastián Báez en el circuito ATP tiene detrás una historia de lesiones, cambios médicos y decisiones difíciles que explican por qué hoy llega al Argentina Open señalado como firme candidato.

El argentino atraviesa el mejor arranque de temporada de su carrera y se planta en Buenos Aires con un objetivo claro: ser protagonista en el ATP más importante del país. Pero el camino hasta este presente no fue lineal.
Del dolor diario a un nuevo equipo médico
Báez reconoció que “le costaba levantarse para entrenar” a fines de 2023. Arrastraba una lesión en la rodilla que condicionaba cada movimiento y lo alejaba de su mejor versión. La molestia no solo afectaba su físico, también su confianza.
Ante ese escenario, el tenista decidió modificar parte de su cuerpo técnico y buscar una mirada diferente en el área médica y física. Ese giro resultó clave: tras varios estudios y ajustes en la planificación, lograron “dar en la tecla” con el diagnóstico y el tratamiento.
El nuevo enfoque combinó trabajo de fortalecimiento específico, cambios en la carga de entrenamientos y una recuperación más gradual para evitar recaídas. El resultado se ve hoy en cancha: mayor movilidad, menos gestos de dolor y un juego agresivo sostenido durante todo el partido.
Un candidato fuerte en Buenos Aires
El Argentina Open lo recibe como uno de los nombres a seguir. Su buen inicio de año, sumado a los títulos previos en el circuito y a su ascenso en el ranking, lo colocan entre los favoritos del cuadro y alimentan la ilusión del público local.
En un torneo históricamente dominado por figuras como Rafael Nadal, David Ferrer o los argentinos David Nalbandian y Diego Schwartzman, Báez aparece ahora con la chance de lograr un hito inédito para su carrera: conquistar el certamen porteño y consolidarse como líder de la nueva camada nacional.
El contexto también lo ayuda. Con una generación de recambio que incluye a Francisco Cerúndolo, Tomás Etcheverry y Juan Manuel Cerúndolo, el tenis argentino busca renovar protagonismo en el circuito. En ese escenario, Báez se posiciona como uno de los referentes por resultados y regularidad.
Lo que viene para el tenista argentino
Más allá de lo que ocurra esta semana en el Buenos Aires Lawn Tennis Club, el objetivo del bonaerense es sostener este nivel durante toda la temporada. El calendario incluye giras sobre polvo de ladrillo y canchas duras, donde buscará sumar puntos para seguir escalando.
En su entorno remarcan que la clave será mantener el equilibrio entre competencia y descanso. Tras un 2023 atravesado por problemas físicos, nadie quiere repetir el desgaste. Por eso, la planificación contempla torneos seleccionados y periodos de recuperación bien marcados.
Si logra sostener la salud y el rendimiento, Báez puede transformarse en uno de los grandes animadores de la temporada y en un nombre estable dentro del top del ranking ATP, algo que el tenis argentino necesita para seguir vigente en la élite mundial.



Comentarios