Tras un extenso parate, el histórico juicio por la causa de los cuadernos de las coimas entra en una nueva etapa: será el turno de que Cristina Fernández de Kirchner y otros acusados expongan sus argumentos ante el Tribunal Oral Federal.

Según informaron fuentes judiciales, las audiencias se reanudarán este martes y, al menos en esta etapa, se mantendrán en formato virtual. El esquema de videoconferencia se implementó tras la pandemia y se sostiene por razones de organización y seguridad, aunque las partes pueden pedir instancias presenciales puntuales.
La expectativa está puesta en la exposición de la defensa de Cristina Kirchner, acusada de liderar una presunta estructura de recaudación ilegal de fondos a partir de pagos de empresarios contratistas del Estado. La ex mandataria niega haber encabezado una asociación ilícita y sostiene que se trata de una causa armada con fines políticos.
Cómo sigue la etapa de alegatos de la defensa
Una vez que concluya el alegato de la representación legal de Cristina Kirchner, llegará el turno de las defensas de Julio De Vido, ex ministro de Planificación Federal; Roberto Baratta, ex funcionario de esa cartera, y Ernesto Clarens, financista señalado como intermediario en el circuito de pagos.
Los abogados cuentan con varias jornadas para desarrollar sus planteos. En esta instancia suelen cuestionar la validez de las pruebas, los testimonios de los arrepentidos y la calificación jurídica escogida por la acusación, además de pedir absoluciones o reducciones de cargo para sus representados.
La causa de los cuadernos se originó en 2018, a partir de las anotaciones del chofer Oscar Centeno, que describían recorridos y presuntos traslados de dinero en efectivo. Aquella pesquisa derivó en decenas de procesamientos, empresarios imputados y ex funcionarios del kirchnerismo comprometidos en el expediente.
Un proceso clave para la política argentina
Por la magnitud de los montos investigados y por el peso político de los imputados, el caso es considerado uno de los juicios de corrupción más relevantes de las últimas décadas. El desenlace tendrá impacto no solo judicial, sino también en el debate público sobre la transparencia en la administración del Estado.
Mientras se desarrollan los alegatos defensivos, el tribunal deberá resolver planteos pendientes vinculados con nulidades, prescripciones y alcances de la figura del arrepentido. Recién después de esa etapa podrá avanzar hacia un veredicto, algo que no se espera en el corto plazo.
Organismos de derechos humanos, agrupaciones políticas y entidades de la sociedad civil siguen el proceso con atención. Distintos especialistas advierten que el trámite del expediente será observado como un test de independencia judicial y de respeto a las garantías procesales, tanto para los acusados como para las víctimas de hechos de corrupción.



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