El curioso hecho se dio en un barrio residencial de Maryland, EE.UU. El hombre se cansó de los automóviles que circulaban a alta velocidad por la calle donde vive y por eso decidió poner una cámara trucha.

Un hombre de Maryland, Estados Unidos, cansado de la velocidad excesiva de los conductores en su calle, decidió tomar medidas y colocar un radar falso para que los automovilistas disminuyan la velocidad.
El incidente ocurrió en un barrio residencial, donde los vecinos habían presentado quejas por los excesos de velocidad.
El radar falso estaba hecho de madera contrachapada y plexiglás, y estaba cubierto con una pintura gris oscura similar a la de los radares legales; los libros formaron parte de una biblioteca gratuita colocada en la mitad de la calle.

A pesar de que el cartel que indicaba la presencia del radar fue retirado y que se dijo que la biblioteca no podía quedarse, algunos vecinos destacan la eficacia que ha tenido en la reducción de la velocidad de los vehículos.
Algunos de los residentes informaron que hubo numerosos incidentes con autos que alcanzaron al menos 65 a 80 km por hora.



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