En la antesala de una nueva discusión en el Congreso, Juan Schiaretti adelantó que no apoyará la reforma de la Ley de Glaciares y volvió a poner en el centro del debate la protección de las reservas de agua del país.

El exgobernador de Córdoba y actual diputado nacional Juan Schiarett confirmó que no acompañará la reforma de la Ley de Glaciares que llegará este miércoles al recinto de la Cámara de Diputados. El proyecto ya cuenta con media sanción del Senado y es uno de los ejes ambientales más sensibles de la agenda legislativa.
Schiaretti fundamentó su postura en la necesidad de resguardar las fuentes de agua dulce del país y advirtió que cualquier modificación al régimen de protección debe hacerse con amplios consensos políticos y técnicos. En ese sentido, planteó que “cuidar el agua es cuidar la vida”, al marcar el carácter estratégico de los glaciares y ambientes periglaciales.
El cordobés se desmarca así de los sectores que impulsan cambios profundos sobre la normativa vigente, que regula la actividad humana en zonas de alta montaña y establece límites para proyectos mineros e hidrocarburíferos en áreas consideradas reservas hídricas.
Defensa del rol del IANIGLA y reclamo de consensos
En sus declaraciones, Schiaretti defendió especialmente el trabajo del Instituto Argentino de Nivología, Glaciología y Ciencias Ambientales (IANIGLA), organismo que tiene a su cargo el inventario de glaciares y la evaluación de las áreas protegidas por la ley.
Subrayó que el IANIGLA cumple un rol central para definir qué zonas son consideradas reservas de agua y qué actividades pueden realizarse sin poner en riesgo esos ecosistemas. Por eso, volvió a cuestionar cualquier intento de debilitar las atribuciones técnicas del organismo o relativizar sus informes en beneficio de intereses económicos puntuales.
Además, reclamó que la discusión legislativa incluya la voz de especialistas en recursos hídricos, universidades públicas y organizaciones ambientales, con el objetivo de lograr una norma que combine desarrollo económico con protección de largo plazo de las fuentes de agua.
El debate de este miércoles en Diputados estará atravesado por esa tensión: de un lado, los sectores que buscan flexibilizar la ley para habilitar proyectos productivos en zonas de montaña; del otro, quienes alertan sobre el impacto de esas actividades sobre glaciares y permafrost, claves para el abastecimiento de agua en distintas regiones del país.
En ese contexto, la posición de Schiaretti suma presión a las negociaciones entre bloques y anticipa una sesión en la que el cuidado del agua como bien común volverá a ser uno de los argumentos centrales.




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