Una histórica araucaria de barrio Roma fue talada tras reiterados reclamos de vecinos, preocupados por la caída de sus enormes frutos y el peligro que representaban para autos y peatones.

La decisión fue ejecutada por la Dirección de Arbolado luego de constatar que los piñones de la araucaria, de hasta 4 kilos, ya habían provocado daños materiales en vehículos estacionados y representaban un riesgo potencial para quienes circulan por la zona.
El ejemplar se encontraba en barrio Roma, en la ciudad de Santa Fe, y formaba parte del paisaje cotidiano del sector. Sin embargo, en los últimos años se multiplicaron las quejas por la caída de los frutos durante la temporada estival, cuando las altas temperaturas y los vientos incrementan la probabilidad de desprendimientos.
Un árbol emblemático, pero con riesgo para la vía pública
La araucaria es una especie de gran porte, originaria de Sudamérica, que puede superar fácilmente los 20 metros de altura. Sus conos leñosos, conocidos popularmente como piñones, pueden alcanzar pesos inusuales y, al desprenderse, generan un impacto considerable sobre lo que encuentran a su paso.
En este caso, los vecinos denunciaron abollones y roturas en techos y capots de autos estacionados en la vereda. El temor principal era que un piñón cayera sobre una persona, con la posibilidad de causar lesiones graves, especialmente a adultos mayores, niñas y niños que caminan o juegan en la cuadra.
Ante las presentaciones formales, personal técnico municipal realizó inspecciones y elaboró un informe de riesgo. Si bien el tronco no presentaba signos avanzados de enfermedad, se consideró que el tamaño y la cantidad de frutos convertían al árbol en un peligro para la seguridad pública.
Cómo se define la extracción de un árbol urbano
En ciudades como Santa Fe, la extracción de un ejemplar del arbolado público es siempre la última alternativa. Generalmente se priorizan podas, rebajes de copa o manejo de ramas antes de llegar a la tala definitiva. Solo cuando se acredita un riesgo cierto e inminente, el municipio habilita el retiro.
Desde áreas de arbolado recuerdan que existen protocolos técnicos que evalúan factores como inclinación del tronco, estado de las raíces, altura, cercanía a viviendas y cables, y tipo de frutos. En el caso de la araucaria, el peso de los piñones y los antecedentes de daños fueron determinantes para avanzar con la medida.
Tras la intervención, se informó que en el lugar se proyecta colocar una nueva especie de menor riesgo, en línea con los planes de reposición y diversificación del arbolado urbano, que buscan equilibrar la seguridad con la preservación de la cobertura verde en los barrios.
Convivencia entre arbolado y vecinos
Especialistas en ambiente remarcan que los árboles urbanos aportan sombra, reducen la temperatura, mejoran la calidad del aire y valorizan las propiedades. Pero insisten en que es clave realizar mantenimiento periódico y planificar qué especies se plantan en cada vereda, para evitar problemas futuros por tamaño, raíces o frutos pesados.
Ante situaciones similares, recomiendan que las y los vecinos canalicen sus reclamos a través de los sistemas oficiales de atención ciudadana, para que intervengan equipos técnicos y se priorice la seguridad sin perder de vista la importancia del arbolado como patrimonio de toda la comunidad.




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