El gobierno de Santa Fe presentó nuevos datos que muestran una fuerte baja en los homicidios y otros delitos violentos en toda la provincia, con números que, según las autoridades, no se veían desde hace un cuarto de siglo.

Caída histórica de los homicidios en la provincia
De acuerdo al monitoreo oficial, en lo que va de 2026 se registraron 15 homicidios dolosos en toda la provincia de Santa Fe. Fueron 12 hechos en enero y 3 en febrero, lo que ubica al período como el de menor violencia letal desde que existen registros sistematizados, hace al menos 25 años.
Las cifras fueron destacadas por el gobierno provincial como una señal de cambio en una jurisdicción que en la última década quedó marcada por los altos índices de criminalidad, en especial en los principales aglomerados urbanos como Rosario y la capital santafesina.
Si bien las autoridades evitaron hablar de una “meta cumplida”, remarcaron que la tendencia a la baja se sostiene desde hace varios meses y que forma parte de una estrategia que combina refuerzo policial, mayor presencia del Estado y trabajo coordinado con el Poder Judicial.
Menos heridos por armas de fuego y menos robos
Además de la caída en los homicidios, el monitoreo provincial señala una reducción en otros indicadores de violencia. Uno de los datos que más resaltan es la disminución de heridos por armas de fuego, un termómetro clave para medir la circulación de armas y los conflictos armados en los barrios.
Según fuentes oficiales, también se verificó un descenso en la cantidad de robos y hurtos denunciados. Estos delitos contra la propiedad suelen ser los que más impactan en la vida cotidiana de los vecinos y los que moldean la percepción social de inseguridad.
La baja en los hechos violentos se apoya, según el Ejecutivo, en operativos focalizados, controles de vehículos, patrullajes preventivos y la reestructuración de cuadrículas en las principales ciudades santafesinas. A esto se suma el uso de herramientas tecnológicas, como sistemas de videovigilancia y registros unificados de denuncias.
Contexto y desafíos para sostener la tendencia
Santa Fe llegó a ubicarse entre las provincias con tasas de homicidios más altas del país, especialmente por la violencia ligada a disputas del narcotráfico y economías ilegales. Por eso, el retroceso actual en la violencia letal es interpretado como un punto de inflexión, aunque los especialistas advierten sobre la necesidad de mirar los números en períodos más largos.
En ese sentido, analistas en seguridad consultados remarcan que para consolidar la baja es clave profundizar políticas de prevención social del delito, mejora en la investigación criminal y controles internos que reduzcan los vínculos entre fuerzas de seguridad y redes delictivas.
También señalan la importancia de seguir de cerca la situación en los barrios más vulnerables, donde los cambios en la dinámica de las bandas pueden generar picos de violencia. El desafío, coinciden, es que las cifras de hoy no sean un hecho aislado, sino el inicio de una tendencia estable a largo plazo.
Mientras tanto, el gobierno provincial apuesta a reforzar la presencia territorial y a sostener un sistema de información criminal que permita medir con precisión el impacto de cada política pública en materia de seguridad.



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