La ciudad de Santa Fe comenzó a implementar un sistema de identificación con microchips para perros potencialmente peligrosos, con el objetivo de mejorar el registro, el control y la responsabilidad de sus dueños sin afectar el bienestar de los animales.

El programa contempla la colocación de un dispositivo pasivo, sin batería, que almacena un código único. Ese número puede ser leído con un escáner por personal municipal y permite vincular al animal con los datos de su responsable legal.
Cómo funciona el microchip y qué siente el animal
El microchip se implanta bajo la piel mediante una inyección rápida y segura, generalmente en la zona del cuello. El procedimiento es similar a la aplicación de una vacuna y no requiere sedación, lo que reduce riesgos y permite realizarlo de manera ambulatoria.
Al tratarse de un dispositivo pasivo, el chip no emite señales, no genera calor ni produce descargas eléctricas. Su única función es almacenar un número identificatorio que se activa cuando se lo escanea con el lector habilitado por el municipio.
De este modo, ante una denuncia, un incidente en la vía pública o un control de rutina, el personal puede verificar rápidamente si el perro está registrado, quién es su dueño y si cumple con las exigencias establecidas para las razas consideradas de mayor riesgo.
Objetivos del programa y alcance en Santa Fe
La iniciativa apunta a ordenar el padrón de perros potencialmente peligrosos en la ciudad de Santa Fe y a reforzar la trazabilidad en caso de mordeduras o ataques. También busca desalentar el abandono y fortalecer la responsabilidad de los tenedores.
Con la identificación mediante microchip, cada animal queda asociado a un código único. Esto facilita el trabajo de las áreas de Zoonosis y de control urbano, y permite establecer con claridad quién debe responder ante cualquier situación que involucre al perro en la vía pública.
Desde el municipio destacan que el procedimiento es rápido, indoloro y seguro, y que se realiza con personal capacitado. El sistema ya se utiliza en distintas ciudades del país y del mundo como herramienta básica de control y convivencia responsable.
Cómo adherir al programa de chips en Santa Fe
Para sumarse al programa, los propietarios de perros potencialmente peligrosos deben inscribirse ante el área municipal correspondiente y presentar la documentación del animal, junto con sus datos personales actualizados.
Una vez registrada la solicitud, se coordina un turno para la colocación del microchip. En esa instancia se verifica que el perro se encuentre en condiciones de salud adecuadas y se le asigna el código identificatorio que quedará vinculado a su ficha en la base de datos oficial.
Las autoridades insisten en que la identificación es una herramienta clave para la tenencia responsable y recuerdan que, al tratarse de animales de mayor porte o fuerza, es fundamental cumplir también con el uso de correa, bozal y demás medidas de seguridad en los espacios públicos.





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