Tras los episodios de vandalismo en la Catedral de Rosario, concejales impulsan un protocolo para proteger el patrimonio histórico durante marchas y concentraciones masivas en la ciudad.
La iniciativa ya ingresó al Concejo Municipal de Rosario. Propone un esquema de prevención para resguardar edificios históricos, monumentos y esculturas cada vez que haya movilizaciones o eventos de gran convocatoria en el espacio público.
El proyecto toma como punto de partida los daños recientes en la Catedral y plantea coordinar con las áreas de Seguridad y Cultura para anticipar posibles riesgos sobre el patrimonio urbano.
Medidas preventivas y posibles reclamos
Entre las acciones previstas, el protocolo contempla la instalación de vallados, refuerzos de custodia, señalización específica y dispositivos de emergencia cuando se convoquen marchas frente a edificios catalogados como patrimonio.
Otra de las claves del texto es que habilita la posibilidad de que el Estado municipal reclame a los organizadores o responsables los costos de reparación por los daños ocasionados sobre bienes públicos protegidos.
La propuesta se enmarca en el debate sobre cómo compatibilizar el derecho a la protesta con la preservación del patrimonio de Rosario, y busca fijar reglas claras antes de cada manifestación para evitar nuevos episodios de vandalismo.
De avanzar en comisiones y lograr acuerdo político, el protocolo para proteger el patrimonio histórico podría aplicarse en todo el ejido urbano, priorizando las zonas con mayor concentración de edificios de valor simbólico y religioso.