Rosario volvió a ocupar un lugar central en el debate internacional sobre seguridad urbana al exponer su modelo de reducción de violencia letal ante una red global de ciudades que trabajan con políticas basadas en evidencia.

La red internacional Peace in Our Cities seleccionó la experiencia santafesina para su ciclo de políticas públicas basadas en datos. En ese marco, representantes de Rosario detallaron los resultados obtenidos en los últimos años y el modo en que se diseñaron las intervenciones, priorizando la prevención y la gestión de información criminal.
Durante el encuentro se destacó especialmente la caída del 65% en la tasa de homicidios respecto de los picos de violencia registrados en períodos anteriores. Este descenso se presentó como el resultado de una combinación de dispositivos estatales, coordinación institucional y ajustes permanentes a partir de indicadores objetivos.
Rosario como caso de estudio para otras ciudades
Ante integrantes de distintas ciudades del mundo, las autoridades explicaron cómo se consolidó un enfoque que articula fuerzas de seguridad, justicia, programas sociales y trabajo territorial. La exposición buscó mostrar que, incluso en contextos complejos, es posible reducir la violencia cuando se monitorean resultados y se corrigen estrategias.
La pertenencia a Peace in Our Cities coloca a Rosario dentro de una comunidad de gobiernos locales que intercambian herramientas, diagnósticos y evaluaciones de impacto. Para la ciudad, el reconocimiento implica también la posibilidad de contrastar su avance con estándares internacionales y recibir observaciones externas.
Nuevo estudio de victimización y financiamiento externo
Otro de los puntos subrayados en la presentación fue la puesta en marcha de un nuevo estudio de victimización, financiado con el apoyo de organismos externos. Este relevamiento apunta a medir no solo los delitos denunciados, sino también aquellos que no llegan al sistema formal, además de la percepción de seguridad de la población.
Contar con datos actualizados sobre quiénes son las principales víctimas, en qué zonas se concentran los hechos y cómo varían los niveles de temor social es clave para ajustar la asignación de recursos y priorizar intervenciones. Desde la gestión remarcan que el estudio permitirá evaluar con mayor precisión el impacto de las políticas recientes.
El financiamiento internacional de este trabajo estadístico se interpreta también como un respaldo al rumbo elegido por Rosario y Santa Fe. La expectativa oficial es que, con esta base de información, se puedan sostener y profundizar las tendencias de reducción de violencia en los próximos años.
En la red global, la experiencia local se comparte como un ejemplo de cómo la combinación de planificación, datos y coordinación interinstitucional puede transformar realidades atravesadas por el delito y la conflictividad armada.




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