Rosario Central se impuso en un nuevo clásico rosarino ante Newell’s Old Boys y sumó un triunfo clave en condición de visitante, en un duelo intenso, cortado y con pocas situaciones claras.

Imagen: Rosario La Ciudad
Triunfo canalla en un clásico muy disputado
En un partido cerrado y con mucho roce, Rosario Central venció 2 a 0 a Newell’s como visitante y se quedó con una nueva edición del clásico rosarino. El Canalla pegó en los momentos justos y mostró mayor eficacia en las pocas chances claras que tuvo frente al arco leproso.
El encuentro se jugó con el clima habitual de estas citas: tribunas colmadas, tensión en cada pelota dividida y un margen de error mínimo. Newell’s intentó asumir el protagonismo desde el inicio, pero se encontró con un rival compacto, que se replegó bien y buscó lastimar de contraataque.
Con el correr de los minutos, el desarrollo se hizo friccionado, con muchas infracciones en la mitad de la cancha y poco juego asociado. En ese contexto, la diferencia terminó apareciendo gracias a la jerarquía individual de las figuras auriazules.
Di María abrió el marcador y Copetti lo liquidó
La ventaja llegó a través de Ángel Di María, símbolo de Central y campeón del mundo con la Selección Argentina. El rosarino aprovechó un desajuste defensivo a los 6 minutos del segundo tiempo, se perfiló y definió con calidad para marcar el 1 a 0, desatando el festejo de sus compañeros.
Cabe destacar que “fideo” jugó con una molestia física, pero según él reconoció, “no se quiso perder este partido” por ser tan especial. Minutos después del gol fue reemplazado por Jaminton Campaz.
Con el resultado en contra, Newell’s adelantó líneas y trató de empujar desde la intensidad, aunque sin demasiadas ideas claras en los metros finales. Central, en cambio, se mantuvo ordenado y apostó a recuperar y salir rápido.
En la etapa final, cuando la Lepra arriesgaba cada vez más, apareció Enzo Copetti para estirar la diferencia. El delantero ganó la posición dentro del área en el minuto 81 y selló el 2 a 0, un gol que terminó de inclinar el clásico a favor de la visita y bajó definitivamente el telón del partido.
Lo que deja el resultado para los dos clubes
La victoria representa mucho más que tres puntos para Rosario Central. El triunfo clásico fortalece el ánimo del plantel, estira la paternidad a 22 encuentros, refuerza el respaldo al cuerpo técnico y le permite escalar posiciones en la tabla en un torneo siempre parejo.
Para Newell’s, la derrota duele por tratarse de un clásico en casa y abre interrogantes sobre el funcionamiento del equipo, especialmente en ofensiva. El cuerpo técnico deberá trabajar en la generación de juego y en la eficacia, un déficit que quedó expuesto en un choque de alta exigencia.
En un calendario apretado, ambos equipos deberán dar vuelta la página rápido. Sin embargo, en la ciudad de Rosario, este resultado seguirá siendo tema de conversación durante varios días, porque cada clásico marca a fuego el ánimo de hinchas y protagonistas.




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