La eliminación del arancel para importar celulares entró en vigencia este jueves con el objetivo oficial de reducir los precios al consumidor final.

El Gobierno Nacional oficializó este jueves la eliminación total de los gravámenes para el ingreso de dispositivos de telefonía móvil al país. Mediante esta normativa, los terminales importados abandonan la tasa aduanera del ocho por ciento para alcanzar el arancel cero de manera inmediata. Según las autoridades económicas, esta decisión pretende fomentar la competencia y facilitar el acceso ciudadano a nuevas herramientas tecnológicas de comunicación.
El ministro de Economía defendió la iniciativa al destacar que las reducciones previas ya generaron bajas considerables en los valores de mercado. Los registros oficiales indican que los precios de diversas marcas descendieron entre un veinticinco y un treinta y cinco por ciento desde mayo pasado. No obstante, el Ejecutivo confía en que la desaparición de impuestos potenciará aún más la oferta disponible para los consumidores locales.
Por el contrario, la Unión Obrera Metalúrgica manifestó una profunda preocupación ante la posible desprotección de la fabricación regional en Tierra del Fuego. El sindicato advirtió que la libre entrada de productos extranjeros compromete seriamente la estabilidad de los puestos de trabajo industriales existentes. En este sentido, los representantes gremiales consideran que la medida atenta contra la soberanía productiva y el desarrollo de las plantas electrónicas fueguinas.
En contraste con las críticas sindicales, el gabinete nacional sostiene que la desregulación promueve una inclusión digital efectiva para toda la población argentina. El Ministerio de Economía asegura que la competencia externa obligará a los vendedores a ofrecer valores más competitivos en el corto plazo. Así, la gestión ratificó su compromiso con la quita de cargas fiscales para dinamizar el consumo de celulares e impulsar la modernización del parque tecnológico nacional.



Comentarios