La situación judicial del fiscal Leandro Benegas dio un giro parcial: un camarista anuló en parte la audiencia en la que se había ordenado su detención, por lo que la prisión preventiva fue revocada, aunque la acusación por delitos sexuales contra una menor continúa vigente y el funcionario sigue suspendido de su cargo.

En una resolución que reconfigura el caso, un juez de Cámara declaró parcialmente inválida la audiencia en la que se había definido la prisión preventiva de Leandro Benegas. Ese fallo dejó sin efecto la medida de encierro cautelar, pero mantuvo en pie la acusación por delitos sexuales contra una menor de edad.
El camarista entendió que en aquella audiencia se habían verificado irregularidades procesales que afectaban la validez de la decisión de detener al fiscal. Sin embargo, aclaró que esas objeciones no alcanzan el núcleo de la investigación ni la imputación formulada por la Fiscalía, que sigue su curso en la Justicia penal.
De este modo, Benegas recupera la libertad mientras avanza el expediente, pero permanece bajo medidas alternativas que buscan garantizar que se someta al proceso y evitar cualquier tipo de entorpecimiento probatorio. Entre ellas, suelen incluirse restricciones de contacto con la víctima y su entorno, y la obligación de presentarse periódicamente ante la autoridad judicial.
Imputación firme y suspensión en el Ministerio Público
Más allá de la revocación de la prisión preventiva, la imputación por delitos sexuales contra una menor sigue firme. El caso reviste especial gravedad por tratarse de un funcionario del Ministerio Público de la Acusación, cuya tarea es precisamente investigar y acusar hechos delictivos.
En paralelo al expediente penal, Benegas continúa suspendido de sus funciones como fiscal. Esa medida administrativa apunta a resguardar la institucionalidad del organismo y se mantiene vigente mientras se desarrollan tanto la causa judicial como los eventuales procesos disciplinarios internos.
La continuidad de la imputación implica que, pese a haber recuperado la libertad, el funcionario sigue sometido a investigación y puede afrontar futuras instancias clave, como nuevas audiencias, ampliaciones de acusación o incluso un eventual juicio oral, según cómo avance la causa.
El caso vuelve a poner bajo la lupa el funcionamiento del sistema de justicia, el rol de los controles internos sobre los fiscales y la necesidad de garantizar, al mismo tiempo, el respeto al debido proceso y la protección integral de las víctimas en situaciones de violencia sexual.
Medidas alternativas y debate sobre las prisiones preventivas
La decisión de reemplazar la prisión preventiva por medidas alternativas se inscribe en un debate más amplio sobre el uso de esta herramienta en el sistema penal. Especialistas vienen señalando que debe aplicarse solo cuando no haya otra forma de asegurar el proceso, y que los jueces deben fundamentar con precisión los riesgos procesales.
En este contexto, el fallo de Cámara que beneficia a Benegas no implica una absolución ni un cierre de la causa, sino una revisión puntual sobre el modo en que se dispuso inicialmente su detención. El avance de la investigación y la valoración de la prueba reunida seguirán definiendo el futuro judicial del fiscal imputado.





Comentarios