El último informe de la FIFA sobre el mercado de pases 2025 revela un salto histórico en el gasto global y deja en claro una brecha cada vez mayor entre Brasil y la Argentina en la exportación de futbolistas.

Imagen: Clarín
Según el reporte oficial de la FIFA, durante 2025 se concretaron 86.158 traspasos internacionales de jugadores y jugadoras, una cifra que marca un nuevo récord para el fútbol mundial y redibuja el mapa de poder económico del deporte.
El gasto total superó los 13 mil millones de dólares, lo que implica un incremento cercano al 50% respecto de 2024 y deja atrás la marca histórica de 2023. El mercado de pases confirma así una tendencia de fuerte recuperación pospandemia, impulsada por las grandes ligas europeas y por el crecimiento de nuevos polos de inversión.
Brasil se despega y Argentina pierde terreno
En Sudamérica, el informe vuelve a exponer la distancia entre Brasil y la Argentina. El fútbol brasileño no solo cuadruplicó en volumen de operaciones al argentino, sino que además consiguió vender mejor: colocó más jugadores en mercados con alto poder adquisitivo y con contratos de mayor duración.
Brasil se ubicó noveno en el ranking mundial de gasto e ingresos por transferencias, consolidado como una plataforma exportadora hacia Europa, Arabia Saudita y Estados Unidos. Clubes como Flamengo, Palmeiras o São Paulo sostienen estructuras profesionales dedicadas casi exclusivamente al scouting y la valorización de juveniles.
Argentina, en cambio, quedó relegada varios escalones por debajo, con menos operaciones y montos promedio sensiblemente inferiores. La combinación de crisis económica interna, contratos devaluados y urgencias financieras hace que muchos pases se cierren por debajo del valor de mercado, según admiten dirigentes del ámbito local.
Un mercado más grande, pero también más desigual
El salto del 50% en el dinero invertido respecto de 2024 refleja que el negocio global del fútbol está lejos de enfriarse. Grandes clubes europeos, con ingresos por derechos de TV, sponsors y plataformas de streaming, siguen siendo los principales animadores del mercado, concentrando las operaciones de mayor impacto.
Para ligas como la argentina, esta dinámica abre un escenario complejo: por un lado, hay mayor demanda internacional; por el otro, se profundiza la dependencia de la venta de jóvenes talentos para sostener presupuestos y obras de infraestructura, en un contexto de inflación y pérdida de poder adquisitivo en el país.
Los especialistas advierten que el desafío pasa por ordenar las finanzas y profesionalizar aún más las áreas de captación y negociación, para que los clubes puedan retener a sus figuras el tiempo suficiente como para valorizar sus pases y no desprenderse de ellas de manera prematura.
Mientras tanto, el informe de la FIFA deja una conclusión clara: el fútbol mueve cada vez más dinero, pero esa lluvia de dólares no cae de manera pareja. En el mapa regional, Brasil se consolida como modelo exportador y Argentina deberá revisar su estrategia para no seguir cediendo terreno en el mercado de transferencias internacionales.




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