La Municipalidad de Rosario cerró 2025 con una cifra histórica de controles de alcoholemia y un porcentaje de positividad en baja, lo que marca un cambio de hábito en la forma de manejar en la ciudad.

De acuerdo a datos oficiales de la Secretaría de Control municipal, durante 2025 se realizaron 52.321 test de alcoholemia en distintos puntos de Rosario. Menos del 3% arrojó resultado positivo, una proporción que la Municipalidad considera un indicador de mayor conciencia vial.
Los operativos se desarrollaron en accesos a la ciudad, avenidas principales, zonas gastronómicas y corredores nocturnos, con dispositivos rotativos y controles sorpresivos. El objetivo central es prevenir siniestros viales asociados al consumo de alcohol al volante y reducir la gravedad de los choques.
Más controles y menos alcoholemias positivas
Fuentes del área de Control destacaron que la cifra de 52.321 test representa un récord histórico para Rosario. La combinación entre controles fijos y móviles permitió ampliar la cobertura territorial y horaria, abarcando tanto días hábiles como fines de semana y feriados largos.
Según explican desde el municipio, el porcentaje de positividad por debajo del 3% se vincula con una mayor aceptación social de la consigna de “si manejás, no tomes”. A eso se suma el impacto de la normativa de alcohol cero al volante, vigente en Santa Fe, que endureció las sanciones para quienes conducen bajo los efectos del alcohol.
En los casos positivos se labraron actas, se retuvieron licencias y vehículos cuando correspondía, y se dio intervención a los juzgados de Faltas. Las autoridades señalan que la presencia constante de operativos funciona también como un elemento disuasivo para quienes evalúan tomar y manejar.
Impacto en el sistema de salud y en la siniestralidad
Desde la red de salud pública local remarcan que, en paralelo al aumento de controles, se observa una disminución de atenciones por siniestros viales vinculados al alcohol. En hospitales y guardias se registra un descenso en internaciones por traumatismos graves asociados a choques en la vía pública.
Especialistas en seguridad vial subrayan que el alcohol al volante sigue siendo uno de los principales factores de riesgo, junto con el exceso de velocidad y el uso del celular mientras se maneja. La política de controles intensivos forma parte de una estrategia más amplia que incluye campañas de concientización y trabajo articulado con el sector gastronómico y nocturno.
La Municipalidad adelantó que durante 2026 se sostendrán los operativos y se reforzará el monitoreo en fechas clave, como fines de semana largos, celebraciones masivas y eventos deportivos. El desafío, remarcan, es consolidar el cambio cultural para que conducir sobrio sea una conducta arraigada y no solo una respuesta al miedo a la multa.
Mientras tanto, se insiste en la recomendación de designar un conductor responsable, optar por traslados en taxi o aplicaciones y planificar la vuelta a casa antes de empezar a tomar alcohol. Para las autoridades, la combinación entre responsabilidad individual y controles estatales es clave para seguir bajando la siniestralidad en Rosario.
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