Con mayoría relativa del oficialismo, la Convención Constituyente inicia los 60 días clave para debatir cambios en la Constitución santafesina.

La Convención Constituyente que comienza este lunes representa el punto culminante de un proceso institucional iniciado con la aprobación de la ley de necesidad de reforma en diciembre. La iniciativa fue una promesa central del gobernador Maximiliano Pullaro, quien impulsó desde su asunción la idea de modificar la Constitución santafesina. A lo largo de los próximos 60 días, los 69 convencionales electos debatirán y redactarán el nuevo texto.
El bloque con mayor peso es el de Unidos, con 33 convencionales, lo que le otorga una posición de mayoría relativa. A ellos se suman los tres representantes del Frente por la Esperanza, considerados aliados del oficialismo. Por su parte, el peronismo aparece dividido entre Más para Santa Fe, con 12 miembros, y Activemos, con 4. También participan La Libertad Avanza, que cuenta con 10 representantes, y Somos Vida y Libertad, con 7.
Este mapa político configura un escenario de tensiones y negociaciones donde cada espacio intentará incidir en el contenido final de la reforma. Aunque Unidos tiene ventaja numérica, el consenso entre sectores será clave para avanzar en modificaciones que requieren acuerdos amplios. En ese contexto, los nombres que integran cada bancada adquieren relevancia estratégica, ya que muchos de ellos cuentan con trayectorias legislativas o ejecutivas.
Así, comienza una etapa decisiva para el futuro institucional de Santa Fe, en la que se pondrán en juego diferencias ideológicas, alianzas tácticas y objetivos programáticos. La reforma, más allá de los equilibrios partidarios, implicará redefinir aspectos centrales del funcionamiento político y administrativo de la provincia. Los próximos dos meses marcarán si el proceso logra superar la lógica de bloques y alcanzar un texto que refleje un nuevo pacto político santafesino.




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