La nueva tanda de medidas de fuerza de los controladores aéreos impacta en vuelos de cabotaje e internacionales en todo el país, con demoras y reprogramaciones escalonadas que se extenderán durante varios días.

La medida de fuerza fue convocada por la Asociación Técnicos y Empleados de Protección y Seguridad a la Aeronavegación (ATEPSA), el gremio que nuclea a los controladores y personal técnico del sistema de navegación aérea. El conflicto incluye reclamos salariales, de condiciones laborales y cuestionamientos a los planes oficiales de modernización del sector.
El sindicato sostiene que las escalas salariales quedaron atrasadas frente a la inflación y que existen falencias en dotación y equipamiento en distintas torres y centros de control del país. También piden que se garantice la capacitación permanente y protocolos de seguridad acordes al aumento del tráfico aéreo.
Cómo es el cronograma de paros y hasta cuándo se extiende
ATEPSA definió un esquema de paros escalonados por franjas horarias, que afecta principalmente a los horarios de mayor circulación de vuelos comerciales. El cronograma se extiende hasta el lunes 2 de marzo, con interrupciones parciales del servicio de control aéreo que pueden provocar demoras, cancelaciones y reprogramaciones.
Las medidas impactan tanto en vuelos de cabotaje como en operaciones internacionales, ya que las restricciones se aplican en aeropuertos clave y en los centros de control que coordinan los despegues, arribos y sobrevuelo en el espacio aéreo argentino.
Si bien los gremios remarcan que se respetan los servicios mínimos de emergencia, las aerolíneas advierten que el esquema obliga a reordenar itinerarios, concentrar salidas fuera de las franjas de paro e incluso suspender algunas frecuencias.
Qué pueden hacer los pasajeros afectados
Ante este escenario, se recomienda a quienes tengan vuelos programados durante los días de paro consultar de manera previa con su aerolínea o agencia de viajes para confirmar el estado del servicio. Muchas compañías ofrecen cambios de fecha sin penalidad o reubicación en otros horarios, según la disponibilidad.
En los aeropuertos, las terminales de check-in y los mostradores de atención suelen registrar mayor afluencia en jornadas de conflicto, por lo que se aconseja llegar con más anticipación que la habitual. También es clave revisar notificaciones por correo electrónico, mensajes de texto o aplicaciones móviles.
En caso de cancelación, la normativa de defensa del consumidor prevé que las empresas deben ofrecer reembolso del pasaje o alternativas de reprogramación. Especialistas recomiendan conservar todos los comprobantes y, de ser necesario, realizar el reclamo ante los organismos de control.
Impacto en el sistema aéreo y antecedentes
Los paros de controladores son particularmente sensibles porque el control de tránsito aéreo es un servicio esencial para la seguridad operacional. Cualquier reducción en la dotación disponible obliga a disminuir la cantidad de despegues y arribos por hora para mantener los márgenes de seguridad.
En los últimos años, los conflictos entre gremios aeronáuticos y el Estado se repiten en un contexto de ajuste presupuestario y discusión sobre el modelo de gestión del sistema de navegación. ATEPSA ya había realizado medidas similares, con paros rotativos, que obligaron a replanificar la operación aérea en todo el país.
Mientras continúan las negociaciones, el Gobierno busca minimizar el impacto en la conectividad, pero reconoce que la conflictividad gremial en el sector aéreo suma presión sobre un sistema que aún se recupera del golpe que significó la pandemia para el transporte de pasajeros.



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