El Gobierno nacional logró la aprobación del Presupuesto 2026, pero varios reclamos de las provincias por deudas y obras quedaron afuera.

El diseño del Presupuesto 2026 expone tensiones profundas entre el Gobierno nacional y los mandatarios provinciales por el reparto de recursos. La Ciudad de Buenos Aires manifestó su descontento tras la exclusión de un artículo clave sobre la coparticipación federal. Jorge Macri reclama una deuda millonaria que data de cambios en los porcentajes asignados durante gestiones anteriores.
Por su parte, el gobernador Maximiliano Pullaro criticó la falta de fondos para la caja previsional de Santa Fe. El mandatario santafesino también alertó sobre el escaso presupuesto destinado a la reparación de las rutas nacionales. Según su visión, el deterioro vial continuará debido a que la inversión estatal resulta insuficiente para las necesidades actuales.
Otras provincias como Chubut y Córdoba mantienen reclamos similares por deudas acumuladas en sus sistemas jubilatorios. A pesar de estos conflictos, el Poder Ejecutivo nacional habilitó recientemente el giro de Aportes del Tesoro hacia distritos aliados. Tucumán y Entre Ríos recibieron asistencia financiera significativa para cubrir sus vencimientos de deuda y urgencias operativas.
Los datos económicos muestran una leve recuperación en las transferencias automáticas durante el último mes del año pasado. Este incremento responde principalmente a un mejor desempeño en la recaudación del Impuesto a las Ganancias. No obstante, la caída en el consumo afectó la percepción del IVA y equilibró los ingresos hacia abajo.
Así, las provincias enfrentan un horizonte de mayor previsibilidad con la aprobación de la nueva ley de leyes. Aunque el texto final omitió pedidos históricos, el acuerdo permite planificar el próximo ejercicio fiscal con pautas claras. La relación política entre la Casa Rosada y los gobernadores dependerá ahora del cumplimiento de estos flujos financieros.



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