La provincia de Santa Fe prepara un movimiento clave para reactivar las obras detenidas en el Monumento Nacional a la Bandera: el gobierno de Maximiliano Pullaro busca tomar el control total de los trabajos y cerrar el conflicto con la empresa constructora antes del próximo 20 de junio.

Un plan para destrabar un ícono de Rosario
El gobernador Maximiliano Pullaro adelantó que le pedirá al gobierno nacional que la provincia se haga cargo de las obras frenadas en el Monumento a la Bandera. El esquema que se analiza incluye la cancelación de los pagos pendientes con la constructora para cerrar la disputa y poder avanzar con un nuevo esquema de trabajo.
La prioridad de la Casa Gris es que la administración santafesina asuma el control integral de las tareas. Con esto se busca garantizar que la restauración y puesta en valor del complejo se complete antes del próximo Día de la Bandera, una fecha simbólica que cada año concentra actos oficiales, visitas turísticas y actividades culturales en Rosario.
Obras demoradas y preocupación por la imagen del Monumento
El Monumento Nacional a la Bandera es uno de los principales símbolos del país y el emblema turístico de Rosario. En los últimos años fue escenario de diversos trabajos de mantenimiento y refacción, pero los conflictos contractuales y la falta de fondos nacionales dejaron varias intervenciones inconclusas.
Esa situación generó malestar entre rosarinos y visitantes, que se encuentran con andamios, sectores vallados y recorridos restringidos en un espacio que suele ser protagonista de actos patrios, conciertos y propuestas recreativas. El gobierno provincial entiende que, sin un cambio de gestión de la obra, el escenario podría repetirse en las próximas celebraciones oficiales.
Desde la ciudad también advierten por el impacto en el turismo y en la actividad comercial de la zona, que depende en buena medida del flujo de personas que se acercan al Monumento y al río. Por eso, la definición sobre quién financia y conduce las obras es vista como una decisión estratégica para Rosario y para toda la región.
¿Qué podría cambiar si la provincia toma el control?
Si Nación habilita el traspaso, la provincia de Santa Fe podría rediseñar el cronograma de trabajos, priorizar tareas urgentes de seguridad y reorganizar la contratación de servicios. La intención oficial es acortar los plazos y asegurar que las intervenciones no condicionen los actos del 20 de junio ni otros eventos masivos previstos en el calendario.
El esquema que proyecta Pullaro apunta a un esquema de financiamiento principalmente provincial, con la posibilidad de sumar aportes municipales y privados para etapas puntuales. A la vez, se buscaría una mayor coordinación con las áreas de Cultura y Turismo para aprovechar la obra como oportunidad de puesta en valor integral del entorno del Monumento y la costanera central.
Mientras se espera la respuesta formal de Nación, en el gobierno santafesino remarcan que el objetivo es evitar nuevos parates y brindar previsibilidad a la ciudadanía. La definición sobre el futuro de las obras será clave no solo para el 20 de junio, sino también para la imagen del principal símbolo patrio levantado en Rosario.




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