Santa Fe invita a conocer pueblos donde conviven ruinas, gastronomía y espacios rurales ideales para descansar y descubrir.

La provincia de Santa Fe ofrece una red de pueblos que conjugan historia, cultura y paisajes rurales. Estos destinos, cercanos y accesibles, resultan perfectos para escapadas de fin de semana, ya que permiten descubrir rincones únicos y, al mismo tiempo, disfrutar de la calma del interior. La conexión vial y de transporte facilita el acceso, lo que convierte a la provincia en un territorio abierto al turismo cultural y recreativo.
Cayastá, el origen de todo
En el norte, Cayastá concentra parte fundamental de la memoria santafesina. Allí se localizan las ruinas de Santa Fe la Vieja, primer asentamiento fundado por Juan de Garay en 1573. El Parque Arqueológico permite recorrer restos de iglesias y viviendas coloniales, mientras que el Museo Fundacional conserva piezas que narran los orígenes de la región. A su vez, el Museo del Recuerdo aporta otra mirada sobre la vida de los inmigrantes. La oferta se completa con paseos junto al río San Javier, actividades náuticas y espacios de camping que invitan a convivir con la naturaleza.
Moisés Ville, el hogar de la comunidad judía
Por otro lado, Moisés Ville constituye un punto de encuentro con la cultura judía. Fundado por inmigrantes en 1889, conserva sinagogas y celebra eventos que transmiten tradiciones religiosas y gastronómicas. Además, el Parque Recreativo brinda áreas verdes, senderos y espacios para descansar. Este pueblo combina espiritualidad, historia y naturaleza en un mismo entorno.
Colonia Medici y la identidad agrícola de los pueblos de Santa Fe
Finalmente, Colonia Medici refleja la identidad agrícola de la provincia. Su Museo Interactivo del Queso destaca la importancia de la producción láctea y ofrece un recorrido didáctico. La pulpería original, la parroquia María Auxiliadora y el club social completan la propuesta, consolidando al pueblo como un espacio donde las tradiciones rurales siguen vivas.



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