La iniciativa presentada en el Concejo busca crear la figura de choferes colaboradores independientes para fomentar la incorporación de peones de taxis sin afectar las categorías existentes.
Este jueves ingresó al Concejo Municipal un proyecto que propone reformar la ordenanza que regula el servicio público de taxis para sumar la figura del chofer colaborador independiente. Según indicaron, esta nueva categoría apunta a resguardar los ingresos del titular de la licencia y a frenar la venta o el empeño de chapas, una práctica que se volvió frecuente desde la pospandemia por la crisis que atraviesa la actividad. En paralelo, cadetes y taxistas se concentraron en el Palacio Vasallo para rechazar la posible legalización de aplicaciones como Uber y DiDi.
Qué plantea la propuesta
Al margen de la manifestación realizada antes de la sesión del jueves, la impulsora del proyecto, María Eva Juncos, referente de She Taxi, explicó que la idea es modificar los incisos b y c del artículo 41 de la ordenanza 2649/80 para incorporar la figura del trabajador autónomo, sin dejar de exigir la inscripción correspondiente y el carnet de conductor de servicio público como ocurre con las categorías vigentes.
El esquema actual y el cambio que se propone
La normativa vigente contempla tres tipos de conductores: titular, familiar directo y chofer en relación de dependencia, conocido como peón de taxi. Con esta reforma se sumaría una cuarta categoría más flexible, que mantendría aportes jubilatorios, obra social y registración mediante monotributo.
De este modo, se dejaría atrás la relación de dependencia tradicional, que generó malestar entre los titulares por los juicios laborales. Se trata de un vínculo autónomo, en el que el colaborador se desempeña como trabajador independiente, generalmente monotributista, sin perder el acceso a jubilación y cobertura médica.
Los motivos detrás de la iniciativa
Juncos afirmó que el proyecto intenta dar respuesta a la difícil situación que vive el sector en un contexto económico complejo para los usuarios. "La elevada litigiosidad laboral y el temor a reclamos por indemnizaciones desproporcionadas provocaron que muchos titulares decidieran no contratar choferes bajo el régimen tradicional", sostuvo al defender la propuesta.
Señaló, como ya lo advirtieron en reiteradas ocasiones los titulares de licencias, que esa situación hace que muchos taxis queden detenidos durante turnos completos, lo que resiente la oferta para los vecinos y la rentabilidad del titular.
Entre los puntos a favor, remarcó que la creación del chofer colaborador evita que haya unidades sin funcionar al brindar previsibilidad, equidad y seguridad jurídica al titular, que podría sumar colaboradores sin el riesgo de enfrentar demandas que resulten muy costosas.
El debate por las aplicaciones
La autora del proyecto propuso esta misma figura pensando en la eventual legalización de Uber y DiDi, luego de que se conociera el interés del Ejecutivo local de avanzar con la habilitación de estas plataformas, que hoy son ilegales pero funcionan cada vez con mayor presencia en Rosario.
Mientras se discute su aprobación con el respaldo del Ejecutivo, Juncos aseguró que en la ciudad ya existe de forma encubierta el alquiler de vehículos para choferes de Uber, que trabajan a porcentaje de lo recaudado, igual que sucede entre titulares y choferes de taxis habilitados.
La postura de taxistas y cadetes
Estas novedades no fueron bien recibidas por taxistas y por repartidores del Sindicato de Cadetes de Rosario, que consideran que la nueva figura profundizará la precarización de ambos sectores en lugar de fortalecerlos como trabajadores con todos los beneficios que debería tener un empleado en relación de dependencia.