Un proyecto presentado en el Concejo Municipal busca garantizar espacios de cuidado infantil en horario nocturno para acompañar a las familias que trabajan de noche, con una prueba piloto en los barrios más vulnerables de la ciudad.

La iniciativa ingresó en las últimas horas al Concejo y apunta a crear jardines maternales nocturnos para niños cuyos referentes adultos cumplen turnos laborales de noche. La propuesta plantea iniciar con una experiencia piloto en zonas identificadas con mayores niveles de vulnerabilidad social y económica y una aplicación paulatina.
El proyecto surge como respuesta a una demanda creciente de familias que no logran articular sus horarios de trabajo con la oferta tradicional de cuidado infantil, limitada casi exclusivamente al turno diurno. En muchos casos, son madres jóvenes, trabajadoras de servicios, comercio, salud o seguridad, que deben dejar a sus hijos al cuidado de redes informales o, directamente, sin un acompañamiento adecuado.
La propuesta legislativa busca que el Estado municipal tenga un rol activo en la organización de estos espacios, priorizando barrios con altos índices de precarización laboral, donde el trabajo nocturno, el empleo informal y los turnos rotativos son moneda corriente. El objetivo central es que las niñas y los niños cuenten con un entorno seguro, cuidado y pedagógico mientras sus familias están trabajando.
Cómo funcionarían los jardines maternales nocturnos
El esquema planteado contempla que los jardines maternales nocturnos trabajen en horarios extendidos, cubriendo la franja en la que hoy no hay oferta pública ni privada para el cuidado de la primera infancia. La prueba piloto permitiría evaluar cantidad de vacantes necesarias, recursos humanos, infraestructura y costos de mantenimiento antes de una expansión a otros sectores de la ciudad.
En línea con la política de primera infancia, el proyecto remarca la necesidad de equipos interdisciplinarios integrados por docentes, auxiliares y profesionales de salud y trabajo social. La intención es que estos espacios no sean solo un lugar donde “dejar” a los chicos, sino ámbitos donde se garantice el derecho al juego, a la alimentación adecuada y a propuestas pedagógicas acordes a cada etapa.
También se prevé articular con centros de salud, escuelas y organizaciones sociales de cada barrio, para que los jardines maternales nocturnos se integren a la red comunitaria existente. De este modo, se buscará identificar a tiempo situaciones de vulneración de derechos y acompañar a las familias con políticas sociales específicas.
Un alivio para quienes trabajan de noche
Los impulsores de la iniciativa sostienen que los jardines maternales nocturnos pueden significar un alivio concreto para madres y padres que hoy se ven obligados a elegir entre conservar su empleo o quedarse en casa para cuidar a sus hijos. El foco está puesto especialmente en las mujeres, que siguen cargando con la mayor parte de las tareas de cuidado no remuneradas.
Además de mejorar las condiciones de vida de las familias, la propuesta apunta a reducir situaciones de riesgo para niñas y niños que, ante la falta de adultos disponibles, quedan al cuidado de hermanos mayores o vecinos. Generar espacios institucionales específicos para la noche permitiría dar previsibilidad a los hogares y ordenar mejor los tiempos de trabajo y descanso.
Ahora será el Concejo el que deberá avanzar en el debate, convocar a especialistas y actores del sistema de cuidado y definir la viabilidad presupuestaria de la iniciativa. De aprobarse, la prueba piloto en los barrios más vulnerables funcionará como termómetro para ajustar el diseño y evaluar una posible ampliación a otros sectores de la ciudad.




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