Trabajadores del sector advierten por el aumento del contrabando de calzado proveniente de Bolivia y Paraguay en Santa Fe.

Los productores de calzado de Santa Fe y del país advierten sobre el contrabando de calzado proveniente de Bolivia o Paraguay. Además, enfrentan la problemática del consumo planchado y de la competencia con las importaciones.
Tanto en los centros comerciales como en las redes sociales pueden verse las ofertas de calzado, de todo tipo, modelo y color. Algunas ofertas incluyen hasta dos pares por precios que solo se explican por el mercado ilegal. Esto se debe a que los controles en las fronteras no representan una dificultad para los contrabandistas.
La Cámara de la Industria del Calzado y afines de Santa Fe fijó en costo de fabricación de un solo par entre 50.000 y 60.000 pesos. En tanto, los precios de las primeras marcas de casas de deportes rondan en promedio los 120.000 pesos. Sin embargo, algunas de las ofertas de este estilo ofrecen dos pares por precios que oscilan entre los 50.000 y los 70.000 pesos, una cifra notablemente inferior.
Vale mencionar que esta no es una práctica nueva. De hecho, los productores de calzados aseguran que “siempre existió”, aunque en los últimos meses se incrementó. Antes se trataba de una persona con una bolsa llena de zapatillas, pero ahora ingresan camiones enteros, sin que se les realicen controles aduaneros.
Preocupa el aumento del contrabando de calzado en Santa Fe
Lo que se comenta entre los industriales del sector es que son muchos los camiones que cruzan las fronteras argentinas desde Bolivia, Paraguay e incluso Brasil. Antes se trataba de “paseadores”, es decir, personas que llevaban las zapatillas en su propio cuerpo. No obstante, debido a la cantidad que ingresa actualmente, se cree que llegan en transporte.
Muchos de los productos que llegan son réplicas de buena calidad. Esto se debe a la proliferación de la tercerización de la fabricación: los productores locales que trabajan con marcas de primera línea utilizan los mismos materiales para confeccionar calzados de otras marcas, vendiéndolos por su cuenta. Así, impulsan el contrabando para llegar al mercado argentino.
Ante esta situación, los industriales del calzado plantearon el tema ante el Ministerio de Seguridad de la Nación a principios de año. En tal sentido, celebraron el anuncio reciente de la creación de la Agencia Nacional de Migraciones, una especie de policía migratoria para reforzar la seguridad en las fronteras argentinas. Estará a cargo de la cartera que ahora conduce Alejandra Monteoliva.
Antes, las fronteras dependían de la vigilancia de civiles dependientes del Ministerio del Interior. Ahora, esta nueva agencia coordinará el trabajo de la Policía Federal, la Policía Aeroportuaria y Gendarmería.


