Policías de Santa Fe montaron un operativo de urgencia para asistir a una beba de un mes que dejó de respirar y lograron reanimarla con RCP dentro del patrullero.
Una situación límite en Santa Fe puso a prueba la rapidez y el entrenamiento de la Policía de la provincia. Una familia desesperada pidió ayuda porque su beba de apenas un mes no respiraba y cada segundo contaba.
De inmediato, un patrullero y agentes motorizados organizaron un operativo de emergencia para escoltar a la familia rumbo al hospital más cercano. En el camino, los efectivos notaron que la niña no reaccionaba y decidieron actuar dentro del móvil.
Siguiendo el protocolo de RCP pediátrico, uno de los policías inició maniobras de reanimación mientras el patrullero avanzaba a toda velocidad, con sirenas y balizas encendidas para despejar el tránsito.
En esos minutos críticos, la coordinación entre el chofer, los motorizados que abrían paso y el efectivo que practicaba RCP fue clave para mantener a la beba con signos vitales hasta llegar al centro de salud.
RCP y respuesta rápida, claves para salvar vidas
Al arribar al hospital, el personal médico tomó el control y continuó la asistencia, logrando estabilizar a la pequeña. La rápida reacción policial y el uso correcto de la RCP resultaron determinantes para que la historia tuviera un final esperanzador.
Especialistas en emergencias insisten en la importancia de que cada vez más personas conozcan las maniobras básicas de reanimación, ya que pueden marcar la diferencia en episodios como este, donde la vida depende de actuar a tiempo.