Plazo fijo hoy: qué hacen los bancos con las tasas

En medio de un escenario cambiario más calmo pero con inflación persistente, los plazos fijos tradicionales a 30 días siguen siendo una de las herramientas más usadas por los ahorristas para resguardar pesos en los bancos.

Billetes de pesos argentinos junto a calculadora y gráficos de inversión

Imagen: Ámbito

Los bancos ajustan a diario la oferta de tasa para los plazos fijos a 30 días, una inversión clásica que gana o pierde atractivo según la inflación esperada y la cotización del dólar. En el segmento minorista, las tasas tienden a ubicarse por debajo de los picos registrados en meses de mayor tensión cambiaria. Muchos bancos priorizan a los clientes que operan por home banking o apps móviles, donde suelen ofrecer algunos puntos más que en la ventanilla tradicional.

Para montos mayores, las entidades pueden negociar condiciones diferenciales. En algunos casos, los bancos públicos mantienen tasas algo más competitivas para captar depósitos, mientras que los privados buscan fidelizar a sus usuarios con combos que incluyen cuentas, tarjetas y opciones de inversión.

La gran pregunta para cualquier ahorrista es si el rendimiento del plazo fijo logra ganarle a la inflación. Cuando la tasa queda por debajo de la suba de precios proyectada, el depósito funciona más como un resguardo parcial que como una herramienta de crecimiento del capital.

En paralelo, muchos miran de reojo la evolución del dólar financiero y el dólar blue. En períodos de calma cambiaria, parte de los inversores vuelve al plazo fijo en pesos para obtener una renta predecible. Pero ante cualquier salto del tipo de cambio, se reaviva el debate entre quedarse en moneda local o dolarizarse.

Los analistas recomiendan no perder de vista el impacto de los impuestos, los topes de cobertura de depósitos y la necesidad de mantener liquidez para gastos corrientes. En ese marco, el plazo fijo a 30 días funciona como una herramienta de corto plazo, renovable y de bajo riesgo frente a otras alternativas del mercado.

Antes de constituir un plazo fijo, los especialistas sugieren comparar las tasas de distintos bancos y canales digitales. No todas las entidades pagan lo mismo y la diferencia de algunos puntos porcentuales puede ser relevante en períodos de alta inflación.

También es importante revisar si el banco ofrece plazo fijo UVA, una modalidad atada a la inflación que suele exigir un plazo mayor, pero protege mejor el poder adquisitivo. Otra opción es diversificar entre depósitos tradicionales, instrumentos en pesos ajustados y algo de exposición al dólar, según el perfil de riesgo.

En definitiva, el plazo fijo sigue ocupando un lugar central en la estrategia de ahorro de los argentinos, pero su conveniencia depende de un delicado equilibrio entre tasa, inflación y expectativas sobre el tipo de cambio en los próximos meses.

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