En un contexto de tasas en movimiento y alta incertidumbre económica, el plazo fijo tradicional sigue siendo una de las herramientas preferidas por los ahorristas más conservadores. Con operaciones 100% digitales y rendimientos que varían según cada entidad, conocer cómo se están manejando hoy los bancos resulta clave antes de inmovilizar el dinero.

Imagen ilustrativa
El plazo fijo es un instrumento simple: se deposita una suma de dinero por un período determinado y, al finalizar ese plazo, el banco devuelve el capital más los intereses acordados. En la Argentina, el plazo mínimo habitual es de treinta días, aunque algunas entidades permiten períodos más largos con tasas algo diferenciadas.
Los principales bancos del sistema -tanto públicos como privados- ofrecen hoy la posibilidad de constituir plazos fijos de forma 100% online, ya sea desde el home banking o la app móvil. Esta modalidad facilita la operatoria y evita filas en sucursales, algo especialmente valorado por quienes buscan rapidez y seguridad.
Diferencias de tasas y tipo de cliente
Si bien el Banco Central (BCRA) suele fijar una referencia para las tasas, cada entidad define su estrategia. Por eso, los rendimientos pueden variar según el banco y, en muchos casos, según el tipo de cliente. No es lo mismo la tasa para quienes cobran el sueldo en esa entidad que para quienes llegan desde otra institución.
En general, los bancos tienden a ofrecer mejores tasas a clientes vinculados, como quienes tienen paquete de productos o acreditan haberes. En paralelo, las fintech y bancos digitales compiten con propuestas agresivas, buscando captar ahorros que de otro modo podrían ir al dólar o a fondos de inversión.
El plazo fijo se percibe como una opción segura, ya que el capital y el interés están garantizados por el banco. Para ahorristas que priorizan previsibilidad frente a riesgo, sigue siendo una herramienta central. Sin embargo, el gran desafío en la economía argentina es que la inflación suele avanzar a un ritmo que, muchas veces, supera la tasa ofrecida.
Por eso, más allá de la sensación de resguardo, los especialistas recomiendan comparar siempre la tasa de interés con la inflación esperada. Si el rendimiento queda por debajo, el poder de compra del ahorro puede deteriorarse aun cuando el saldo en pesos aumente.
Claves para decidir antes de invertir
Antes de constituir un plazo fijo, los analistas sugieren tener en cuenta algunos puntos básicos:
- Revisar la tasa nominal anual (TNA) que ofrece cada banco
- Comparar la tasa con la inflación proyectada para el período
- Definir si se podrá prescindir de ese dinero hasta el vencimiento
- Analizar alternativas como plazos fijos UVA o fondos comunes de inversión
- Ver si existen bonificaciones o beneficios para clientes del banco
Quienes buscan un perfil defensivo suelen optar por escalonar los vencimientos, armando una suerte de “escalera” de plazos fijos. De este modo, todos los meses se libera una parte del capital y se decide si se renueva o se destina a otro uso.



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