Una pizzería de barrio en Núñez volvió a poner a la gastronomía porteña en el centro de la escena: fue elegida entre las mejores del planeta por una prestigiosa revista internacional y su propuesta ya despierta curiosidad entre locales y turistas.

Imagen: Clarín
La pizzería, ubicada en el corazón de Núñez, fue destacada entre las ocho mejores del mundo por los editores de la revista británica Time Out, una de las publicaciones de referencia en gastronomía y vida urbana. El ranking, que suele marcar tendencia en grandes capitales, elogió tanto sus sabores como la experiencia de atención en el local.
Según los especialistas, el local se ganó su lugar gracias a una combinación poco negociable para los amantes de la pizza: materias primas de primera calidad, una masa trabajada con paciencia y una carta que respeta la tradición italiana, pero sin dejar de lado guiños porteños que conectan con el paladar local.
El reconocimiento no sorprende a quienes frecuentan la zona. En los últimos años, Núñez se consolidó como un polo gastronómico con propuestas de autor, bares de especialidad y cafeterías de tercera ola. En ese contexto, la pizzería premiada se convirtió en una parada obligada para quienes recorren la ciudad en busca de buenas hornadas.
Obsesión por el producto y hospitalidad genuina
Time Out destacó la obsesión por las buenas materias primas: desde harinas seleccionadas y fermentaciones prolongadas hasta el uso de tomates y quesos de excelencia. La revista subrayó que no se trata solo de una pizza rica, sino de una propuesta integral donde cada ingrediente está pensado para marcar la diferencia.
Otro punto clave fue la llamada “hospitalidad genuina”. Lejos de la atención fría o acelerada que muchas veces domina en las grandes ciudades, el local propone un clima relajado, con mozos que explican la carta, recomiendan combinaciones y sugieren maridajes con cervezas artesanales o vinos seleccionados.
Este enfoque se alinea con una tendencia global: los rankings internacionales ya no solo miran qué hay en el plato, sino también cómo se recibe a cada comensal, la calidez del ambiente y el rol del restaurante como espacio de encuentro social en el barrio.
Impacto en el turismo y en la escena gastronómica
La distinción puede convertirse en un nuevo imán para el turismo gastronómico en Buenos Aires. Viajeros que planifican sus recorridos a partir de recomendaciones especializadas suelen incluir en su agenda a los locales que figuran en este tipo de listas, lo que abre la puerta a una mayor visibilidad internacional.
Para la escena local, el premio refuerza una tendencia que se viene consolidando: la reconversión de las clásicas pizzerías de barrio en espacios que combinan tradición y modernidad. La propuesta de Núñez mantiene el espíritu familiar, pero suma técnicas actuales, fermentaciones largas y un servicio pensado al detalle.
Mientras tanto, el desafío para el local será sostener la calidad en medio del aumento de la demanda y los costos de los insumos. En un contexto económico desafiante, la apuesta por no resignar calidad se vuelve un sello de identidad que, a la luz de este reconocimiento, parece haber dado resultado.



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