Con cada inicio de ciclo lectivo, los piojos vuelven a decir presente en las aulas y encender la alarma entre familias y escuelas. La pediculosis es muy frecuente en la infancia, pero con información clara y hábitos simples se puede prevenir y tratar sin riesgos.

Mitos, verdades y por qué no usar remedios caseros
La médica pediatra y especialista en dermatología infantil Etel Miotti explicó en El Tres que los piojos son parásitos que se transmiten con facilidad entre chicos en edad escolar, sobre todo cuando comparten juegos y pasan muchas horas en espacios cerrados. No tienen que ver con la falta de higiene ni con el tipo de pelo.
Uno de los puntos centrales que remarcó Miotti es evitar los remedios caseros como el uso de vinagre, kerosén, alcohol u otros productos no diseñados para la piel. Estas prácticas pueden provocar irritaciones severas, alergias e incluso quemaduras en el cuero cabelludo de los chicos.
La especialista subrayó que, ante cualquier tratamiento, es clave respetar las indicaciones del pediatra y elegir productos aprobados para uso infantil. El objetivo es eliminar los parásitos sin dañar la piel ni el cabello.
La importancia del peine fino en la rutina familiar
Más allá de las lociones o tratamientos farmacológicos, Miotti insistió en que la herramienta más efectiva es el peine fino. Su uso debe ser frecuente y sistemático, especialmente en épocas de clases, cuando aumentan los contagios.
Se recomienda peinar el cabello húmedo, mechón por mechón, desde la raíz hasta las puntas, pasando varias veces el peine fino y limpiándolo en cada pasada. De esta forma se pueden detectar piojos vivos y liendres, y cortar el ciclo de contagio dentro de la familia.
La médica señaló que es útil incorporar esta revisión como un hábito semanal, similar al control de uñas o al chequeo de mochilas. Cuanto antes se detecta el problema, más fácil es tratarlo y evitar que se extienda al resto del curso.
Consejos para padres en la vuelta a clases
Entre las recomendaciones para este período, Miotti sugirió hablar con los chicos sobre la pediculosis sin generar culpa ni vergüenza. Es una condición muy común y lo importante es actuar rápido y correctamente.
También se aconseja evitar compartir peines, gorros, hebillas, toallas o almohadas, ya que son vías habituales de contagio. Ante la detección de piojos, es fundamental avisar a la escuela para que otras familias revisen a tiempo las cabezas de sus hijos.
La especialista recordó que no es necesario cortar el pelo al ras ni suspender la asistencia a clases si se inicia un tratamiento adecuado. Lo esencial es combinar las lociones indicadas por el pediatra con el peine fino, respetando los tiempos de aplicación para eliminar piojos y liendres.
Con estas medidas preventivas y controles rutinarios, la vuelta a clases puede transitarse con mayor tranquilidad, reduciendo al mínimo las molestias que provocan estos parásitos tan frecuentes en la infancia.





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