Organizaciones feministas reclaman que la provincia de Santa Fe declare la emergencia en violencia de género. Es ante la seguidilla de crímenes que exponen la falta de respuesta estatal.
Gabriela Sosa, referente de Mumalá, alertó que en lo que va del año se registraron 38 crímenes vinculados a violencia machista en Santa Fe. La cifra enciende las alarmas en un contexto atravesado por la pobreza y la falta de recursos para la protección de las víctimas.
La dirigente detalló que las organizaciones presentaron en la Legislatura santafesina un proyecto para declarar la emergencia en violencia de género. Buscan agilizar así la asignación de partidas presupuestarias específicas.
El objetivo es que la provincia pueda acelerar la asistencia económica, el acceso a dispositivos de protección y el fortalecimiento de equipos interdisciplinarios que acompañen a mujeres e identidades feminizadas en situación de riesgo.
Pobreza, deudas y mayor vulnerabilidad
Sosa remarcó que la violencia de género se potencia con el deterioro de las condiciones de vida: más pobreza, empleos informales y endeudamiento creciente de las mujeres.
Según el análisis de Mumalá, muchas víctimas permanecen con sus agresores porque no cuentan con ingresos propios ni redes suficientes para sostenerse fuera del hogar violento. Esa combinación vuelve urgente la declaración de la emergencia en la provincia de Santa Fe.
Las organizaciones plantean que el Estado santafesino debe garantizar refugios, contención psicológica y apoyo económico, además de políticas sostenidas de prevención y educación con perspectiva de género.