La Fiscalía solicitó una pena ejemplar contra un hombre acusado de cometer gravísimos abusos sexuales contra las dos hijas de su ex pareja en Venado Tuerto, en un caso que conmueve al sur santafesino.

El caso se investiga en Venado Tuerto y tiene como acusado a un hombre al que el Ministerio Público de la Acusación le imputa una serie de abusos sexuales reiterados contra las hijas de su ex pareja, ocurridos cuando las niñas tenían entre 9 y 12 años.
De acuerdo con la acusación fiscal, las víctimas habrían sufrido diversas formas de vejaciones durante un período prolongado de tiempo. Esos hechos, que habrían ocurrido puertas adentro del hogar familiar, fueron relatados por las jóvenes años después, ya en la adolescencia, cuando lograron romper el silencio y buscar ayuda.
La Fiscalía consideró la existencia de un contexto de vulnerabilidad y de sometimiento, tanto por la edad de las niñas como por el vínculo de confianza y autoridad que el hombre mantenía dentro del entorno familiar. Este escenario habría facilitado la repetición de los abusos y la demora en la denuncia.
Pedido de pena y calificación legal
En el marco del debate oral, la parte acusadora reclamó una condena de 22 años de prisión efectiva. El pedido se fundamenta en la gravedad de los hechos, la extensión en el tiempo, la corta edad de las víctimas y el daño psíquico y emocional que habrían sufrido.
Si bien los detalles específicos de la imputación no se hicieron públicos en su totalidad para proteger la identidad de las jóvenes, se trataría de delitos encuadrados en el abuso sexual gravemente ultrajante, agravado por el vínculo y por la convivencia, figuras que el Código Penal argentino contempla con penas que pueden alcanzar los 20 años o más cuando se presentan de manera reiterada.
En causas de este tipo, los tribunales suelen valorar especialmente la palabra de las víctimas, que se recoge mediante cámaras Gesell y pericias psicológicas, además de otros elementos de prueba que puedan respaldar su testimonio, como informes médicos, pericias de contexto y declaraciones de familiares o profesionales que las asistieron.
El rol de la justicia y la protección de las víctimas
Organismos especializados en niñez y adolescencia señalan que los abusos sexuales intrafamiliares son, en muchos casos, crímenes silenciosos, que tardan años en salir a la luz. El miedo, la vergüenza y la dependencia económica o afectiva suelen retrasar las denuncias.
Por eso, tanto en Santa Fe como en el resto del país se insiste en la importancia de que las niñas, niños y adolescentes puedan acceder de manera rápida a redes de contención y asesoramiento, ya sea a través de líneas telefónicas de emergencia, equipos interdisciplinarios de salud y educación, o áreas municipales y provinciales especializadas en violencia de género y abuso sexual.
En paralelo al proceso penal, se impulsa el acompañamiento terapéutico de las víctimas para reparar el daño, trabajar sobre las secuelas y evitar nuevas situaciones de violencia. La intervención del Estado, remarcan especialistas, debe articularse entre el Poder Judicial, los servicios sociales y el sistema educativo.
En Venado Tuerto, el avance de esta causa es seguido con atención por organizaciones locales que trabajan en la defensa de los derechos de la infancia, que reclaman sentencias firmes y políticas públicas sostenidas para prevenir estos hechos.
Ante cualquier situación de abuso o sospecha, se puede recurrir a la línea nacional 137 o a los canales de denuncia habilitados por el Ministerio Público de la Acusación en Santa Fe, donde se garantiza la confidencialidad y el acompañamiento de los equipos especializados.



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