Un informe elaborado por un equipo privado de forenses vuelve a poner bajo la lupa las circunstancias de la muerte de Kurt Cobain, líder de Nirvana, y alimenta las sospechas de que no se trató de un suicidio.

Según el reporte, los daños orgánicos hallados en el cuerpo de Kurt Cobain serían compatibles con una sobredosis de drogas previa al disparo que, oficialmente, figura como causa de muerte. Para los especialistas, ese nivel de afectación habría impedido que el músico pudiera sostener y accionar por sí mismo el arma de fuego.
El documento cuestiona además la disposición de los objetos personales encontrados junto al cuerpo, como la escopeta, el encendedor y los estuches de jeringas. Los investigadores sostienen que la escena carece de coherencia con un suicidio clásico y se acerca más a una puesta en escena.
Otro punto central del informe es la ausencia de manchas de sangre visibles en las manos del músico, pese a tratarse de un disparo de escopeta a muy corta distancia. Esta discrepancia abre interrogantes sobre el momento en que fue accionada el arma y quién estaba realmente en el lugar.
Un caso que nunca dejó de generar polémica
Kurt Cobain fue encontrado muerto el 5 de abril de 1994 en su casa de Seattle. Tenía 27 años y era la figura más influyente de la escena grunge. La policía local cerró el caso como suicidio por herida de arma de fuego, apoyada en una carta de despedida y en el historial de adicciones del cantante.
Desde entonces, fanáticos, documentalistas y especialistas en criminología plantean dudas. Se han publicado libros, films y teorías que apuntan a posibles terceros involucrados, aunque ninguna hipótesis alternativa fue aceptada oficialmente por las autoridades estadounidenses.
El nuevo reporte forense se suma a esa larga serie de cuestionamientos. Sus autores, que actúan de manera independiente y por encargo privado, aseguran haber revisado fotografías de la escena, la autopsia original y testimonios de la época.
Claves del informe difundido
De acuerdo con lo trascendido, el equipo remarca varios elementos que, tomados en conjunto, reforzarían la hipótesis de un homicidio:
- Nivel de sustancias en sangre y órganos que sería suficiente para dejar a Cobain inconsciente o sin reflejos
- Escasa presencia de sangre en las manos y la ropa, inusual en un disparo de escopeta a tan corta distancia
- Ubicación del arma y los objetos personales que no se condice con la dinámica de un suicidio.
- Inconsistencias entre la carta hallada y los últimos movimientos del músico
Los forenses aclaran que, pese a estos elementos, su tarea no reemplaza una investigación judicial formal. Para reabrir el caso sería necesario que la justicia de Estados Unidos decida revisar el expediente, algo que hasta ahora no ocurrió.
Mientras tanto, el informe vuelve a instalar el debate sobre la muerte de Cobain y el modo en que se investigan los fallecimientos de grandes figuras de la música, donde la presión mediática y los intereses económicos suelen acelerar el cierre de los expedientes.
El legado de Cobain, intacto tres décadas después
A casi tres décadas de su muerte, la influencia de Kurt Cobain y Nirvana permanece intacta. Canciones como “Smells Like Teen Spirit” o “Come as You Are” siguen sonando en radios, series y plataformas, y marcaron a generaciones enteras de músicos y fanáticos en todo el mundo.
Más allá de las controversias sobre las circunstancias de su fallecimiento, su figura continúa siendo símbolo de rebeldía, vulnerabilidad y crítica al sistema, rasgos que lo convirtieron en un ícono cultural difícil de reemplazar.
El nuevo informe forense no cierra la discusión, pero confirma que el caso Cobain sigue lejos de archivarse en el imaginario colectivo. Para muchos, las preguntas superan a las respuestas y la historia del líder de Nirvana permanece, todavía, incompleta.



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