El intendente Javkin hizo entrega de la medalla “Orden del Rosario”, a la presidenta de la Sociedad de Beneficencia de Rosario, la institución con más años de funcionamiento, que lleva adelante un proyecto social creado y conducido por mujeres.

En un acto que tuvo lugar este martes en la Galería de Honor de las Banderas de América, en el Monumento Nacional a la Bandera, el intendente Pablo Javkin hizo entrega a la Sociedad de Beneficencia de Rosario, representada por su presidenta, Ángela Morgantini de Cabanellas, de la «Orden del Rosario», distinción creada por la Municipalidad para honrar a ciudadanas, ciudadanos e instituciones que, comprometidas con los valores de la responsabilidad, la voluntad, la solidaridad y el respeto, se hayan destacado por su contribución al progreso democrático, económico, cultural y/o social, y merezcan la gratitud y reconocimiento de la ciudad.
“Ser la ciudad de la bandera es un mandato y significa también una responsabilidad: custodiar el legado de Belgrano”, remarcó en el inicio de su alocución el intendente, y señaló: “En este día, en el que conmemoramos un nuevo aniversario de la Sociedad de Beneficencia de Rosario, decidimos hacerle el reconocimiento que merece. La Orden del Rosario es la máxima condecoración de la ciudad a quienes con su accionar digno de valentía y grandeza rinden honor a los valores de nuestro prócer máximo”.
El jefe municipal recordó que la institución nació apenas dos años después de que Rosario fuera declarada ciudad y destacó que “desde entonces es uno de los mayores ejemplos de dedicación, compromiso y solidaridad que Rosario tiene”. “Y nos alegra —prosiguió Javkin— poder hacerlo en este momento en el que decimos con emoción que Rosario volvió, en el que sentimos que recuperamos el orgullo de ser dignos hijos e hijas de esta ciudad que tanto amamos. Y esta institución, la más antigua de la Argentina que sigue firme como en sus comienzos, le da un motivo más al país para que se hable de Rosario por nuestra gente buena y solidaria, que no se rindió nunca y que sin dudas inspira orgullo y respeto”.
En el repaso por la historia de la sociedad, el mandatario resaltó el vínculo con el surgimiento del primer hospital de la ciudad, el Hospital de Caridad. “Rosario necesitaba un hospital, su primer hospital. Y esa fue la misión fundacional de esta institución, probablemente sin saber que ‘El Caridad’ sería la piedra fundamental de la gran obra de la salud pública de Rosario, con las damas rosarinas como sus grandes protagonistas”.
“Son 170 años de la dedicación sincera de quien sabe que un gesto de humanidad puede salvar vidas, de un compromiso con la comunidad que no reconoce límite alguno para hacer el bien, para acercar oportunidades, para igualar”, valoró el intendente, y agregó: “Cuando el trabajo silencioso se hace con el corazón y es persistente, no hay dificultad que no pueda superarse. Esa es la historia de Rosario, una ciudad que ante cada desafío resiste, se vuelve a poner de pie y lo hace más fortalecida, más orgullosa. Esa es la historia de nuestra gente, que sueña en grande, que mira al futuro con esperanza y siempre, pero siempre, va por más”.
Javkin agradeció especialmente a las integrantes de la institución “por ser un sostén de la salud pública de Rosario, por hacer que sea sinónimo de dedicación y calidad humana” y “por demostrarle al país lo mejor que tiene Rosario: la generosidad de nuestra gente de buen corazón que siempre está dispuesta a ofrecer su ayuda de forma desinteresada”.
“Desde hoy, serán miembros de la Orden del Rosario y fieles guardianas de los valores que inspira nuestra bandera. Y en octubre, compartiremos una gran celebración: nuestro Tricentenario y los 170 años del Hospital Provincial. Sé que se mirarán a los ojos con la emoción de haber cumplido su misión, como institución, de dejarle a su ciudad un legado digno de orgullo desde el cual empezarán a transitar también el camino hacia sus 200 años de historia”, concluyó Javkin.
Por su parte, la presidenta de la institución reconocida, Ángela Morgantini de Cabanellas, se mostró orgullosa de recibir la especial distinción y también se remontó a los orígenes de la misma. “Esta sociedad está cumpliendo ahora los 171 años, la más antigua del país. Los heridos de la Guerra del Paraguay y de otras luchas eran bajados en el que después fue nuestro puerto y trasladados a las precarias habitaciones del inicio del Hospital de Caridad. Eran dos habitaciones chiquititas con poquitas camas. Así que ahí empezó todo esto”.
“Desde esa época, esta sociedad que es propietaria del Hospital Provincial y del Hospital Geriátrico Provincial, que lo tenemos alquilado a la provincia, venimos colaborando con el mantenimiento del edificio y la donación de elementos médicos, tanto del hospital como del geriátrico”, comentó la presidenta, y afirmó, para concluir: “Esta distinción nos sirve de motivación para continuar con estas obras por muchos años más”.
Sociedad de Beneficencia de Rosario
La Sociedad de Beneficencia de Rosario es la más antigua aún en funcionamiento en la Argentina. Es una organización sin fines de lucro de fundada el 24 de junio de 1854, por iniciativa de políticos locales como Federico de la Barra y Nicasio Oroño, y con el visto bueno de Justo José de Urquiza, y logró persistir en el tiempo a través de los vaivenes de la historia argentina.
La primera comisión directiva trabajó rápidamente en fundar un hospital público con el apoyo de las autoridades gubernamentales nacionales y provinciales, documentado con correspondencia epistolar histórica, y el sentimiento filantrópico de ciudadanos cuyos aportes de toda índole hicieron posible el proyecto humanitario.
Desde sus inicios y hasta la fecha ininterrumpidamente, la institución fue un proyecto social organizado y conducido por mujeres.
El 4 de octubre de 1855 concretaron su misión: colaborar en fundar un hospital público, el primero de la ciudad, con el nombre de El Caridad, actual Hospital Provincial, donde se atendió a heridos de las batallas de Pavón y Cepeda, la Guerra del Paraguay, además de pacientes de epidemias de cólera y tifus.
En su inauguración, el discurso del gobernador Domingo Cullen destacó la importancia fundamental de la obra y sus beneficios para la población de Rosario, y en 1863 se concretó un convenio con el obispo Antonio María Gianelli para el envío de las Hijas de María del Huerto para brindar ayuda en el Hospital de Caridad y su capilla.
En abril de 1889, la Sociedad de Beneficencia de Rosario, pionera de las organizaciones no gubernamentales de la ciudad, concretó otro proyecto de asistencia para los ancianos desprotegidos: el Hogar de Pobres y Dementes, actual Hospital Geriátrico provincial.
Para atender las necesidades religiosas de pacientes, familiares y su zona circundante, construyeron las iglesias anexas a los nosocomios: San José de la Caridad y Sagrado Corazón de Jesús.
Destacan las permanentes obras de mejoras edilicias y equipamiento de última generación en el Hospital Provincial y el Hospital Geriátrico Provincial, a las que se suman un sector de 1° de Mayo y Zeballos para la atención de niñas y niños con enfermedades oncológicas, donde pueden hospedarse sus familiares para acompañarlos durante su tratamiento en caso de no residir en Rosario.




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