Un estudio de la UBA revela el profundo cambio de hábito tras cuatro años de la Ley de Etiquetado Frontal y los octógonos

A cuatro años de la implementación de la Ley de Etiquetado Frontal, 6 de cada 10 argentinos redujeron el consumo de productos con octógonos. Así lo revela la primera Encuesta de Consumo Responsable, realizada por el Centro Nacional de Responsabilidad Social Empresarial y Capital Social de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires.
Los datos arrojan que un 97% de los encuestados afirma notar los octógonos en los envases. Mientras que el 94,5% asegura comprender perfectamente su significado. Esta claridad informativa ha provocado que el 61% de la población redujera o abandonara el consumo de ciertos alimentos y bebidas. Esta decisión es a consecuencia de advertir los excesos de azúcares, grasas o sodio.
Uno de los hallazgos más disruptivos del relevamiento es que la preocupación por una alimentación saludable no es exclusividad de los jóvenes. El estudio demuestra que el impacto es homogéneo en todas las edades. Julián D’Angelo, director del centro de la UBA explicó que “el consumo deja de ser un acto meramente automático para convertirse en una decisión más reflexiva”. Según el experto, el consumidor actual ajusta sus elecciones comparando alternativas y priorizando atributos vinculados a la salud por sobre la fidelidad a las marcas tradicionales.
Sin embargo, el informe también detecta deudas pendientes, especialmente en el comercio electrónico. Allí, más del 38% de los consumidores identificó la falta de información como el principal obstáculo para realizar compras sustentables de forma online.
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