Un grupo de obreros que trabajaba en la remodelación de una vivienda en el este de Flandes, en Bélgica, descubrió un verdadero tesoro: lingotes y monedas de oro valuados en unos US$10 millones, escondidos dentro de las paredes de la casa.

El hallazgo se produjo mientras los trabajadores realizaban perforaciones para instalar nuevas tuberías de alcantarillado en la propiedad. Durante las tareas, detectaron un compartimiento oculto dentro de una de las paredes y, al abrirlo, se toparon con las piezas de oro cuidadosamente guardadas.
Según trascendió en medios locales, los lingotes y las monedas estaban envueltos y distribuidos en distintos sectores de la estructura, lo que sugiere que fueron escondidos deliberadamente hace años. Las autoridades de Bélgica intervinieron de inmediato para verificar el origen del tesoro de oro y determinar a quién pertenece legalmente.
Investigación sobre el origen del tesoro
Los investigadores analizan si el dinero corresponde a antiguos dueños de la vivienda o si podría estar vinculado a actividades ilícitas. Para eso, revisan registros de propiedad, antecedentes de los ocupantes y posibles denuncias de capitales no declarados.
En Bélgica, la legislación establece reglas específicas sobre la posesión de bienes encontrados en inmuebles. Por eso, el valor de los lingotes y monedas de oro podría terminar en manos del Estado, del propietario actual o de herederos, según lo que determine la Justicia.
Mientras tanto, los obreros que participaron del hallazgo ya declararon ante las autoridades y quedaron identificados como testigos claves en una historia que mezcla azar, millones y un tesoro de oro oculto detrás de una simple pared.





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