El nuevo puente que unirá las ciudades de Santa Fe y Santo Tomé avanza con un 37% de ejecución y consolida uno de los proyectos viales más esperados de la región, con trabajos que se mantienen dentro de los plazos previstos.

El administrador de Vialidad Provincial, Pablo Seghezzo, confirmó que la construcción del nuevo enlace vial entre Santa Fe y Santo Tomé alcanzó el 37% de ejecución. Según indicó, las tareas se desarrollan conforme a lo planificado, a pesar de las dificultades técnicas propias de una obra de esta magnitud sobre el río y sus márgenes.
Seghezzo remarcó que la prioridad es sostener el ritmo de trabajo para cumplir con los plazos establecidos en el proyecto ejecutivo. En paralelo, los equipos técnicos realizan controles permanentes sobre las estructuras ya montadas, con el objetivo de garantizar seguridad y durabilidad en el nuevo corredor interurbano.
El puente es considerado una obra estratégica para el área metropolitana de Santa Fe, ya que busca descomprimir el tránsito sobre el actual enlace y mejorar la conectividad diaria entre ambas ciudades. Además, se proyecta como un punto clave para el transporte de cargas, al ofrecer una traza más ágil para el movimiento productivo de la región.
Detalles de los trabajos y desafíos técnicos
Entre los trabajos en marcha se destacan las tareas de fundación y elevación de pilas, así como el montaje de estructuras que sostendrán la calzada. Estas etapas requieren un seguimiento milimétrico por la profundidad de los pilotes y las condiciones del suelo, lo que obliga a adaptar la logística y los tiempos de obra.
Desde Vialidad Provincial explican que se trabajó con estudios de ingeniería específicos para minimizar el impacto sobre el cauce y las riberas. A la par, se coordinan desvíos y restricciones parciales de tránsito en los accesos para reducir molestias a quienes se mueven diariamente entre Santa Fe y Santo Tomé.
Seghezzo subrayó que, pese a los contratiempos habituales en este tipo de emprendimientos, la obra se sostiene dentro del cronograma acordado. El objetivo es que, una vez concluido el puente, el área metropolitana cuente con un nuevo eje de circulación que mejore los tiempos de viaje, aporte mayor seguridad vial y acompañe el crecimiento urbano de ambas orillas.




