El historiador rosarino Miguel Ángel de Marco, figura clave en la investigación y divulgación de la historia argentina, murió a los 86 años. Su partida genera pesar en ámbitos académicos y culturales, donde su obra se convirtió en material de referencia obligada.

Un referente de la historiografía rosarina y nacional
Nacido en Rosario el 1 de diciembre de 1939, Miguel Ángel de Marco se formó como doctor en Historia y construyó una extensa trayectoria dedicada al estudio riguroso del pasado argentino. A lo largo de décadas combinó la investigación académica con la divulgación, acercando hechos y procesos históricos a un público más amplio.
Su producción incluyó libros, artículos especializados y colaboraciones en medios de comunicación. En todos los casos se destacó por un estilo claro, apoyado en documentación exhaustiva y en una mirada crítica sobre los acontecimientos que marcaron la vida política, social y cultural del país.
Desde Rosario, ciudad donde nació y desarrolló buena parte de su vida profesional, De Marco se consolidó como una referencia para distintas generaciones de estudiantes, docentes e investigadores. Muchos de ellos reconocen en su obra una puerta de entrada a temas y personajes poco explorados de la historia nacional.
Legado en la investigación y la divulgación
Además de su labor académica, Miguel Ángel de Marco sostuvo durante años un fuerte compromiso con la divulgación histórica. Participó en conferencias, ciclos de charlas y actividades abiertas a la comunidad, con el objetivo de fortalecer el vínculo entre la sociedad y su pasado.
Su trabajo permitió rescatar episodios, procesos y protagonistas que suelen quedar al margen de los relatos más difundidos. Esa tarea de rescate histórico lo colocó entre los historiadores que buscaron ampliar el foco más allá de los grandes nombres y fechas, incorporando miradas regionales y locales.
En ámbitos académicos se lo reconoce por su rigurosidad, su respeto por las fuentes y su disposición a compartir conocimientos con colegas y estudiantes. Su nombre aparece citado en numerosos trabajos y bibliografías, lo que da cuenta de la influencia que tuvo su producción.
Pesar en el ámbito cultural y académico
La noticia de su muerte impacta especialmente en Rosario, donde era considerado un referente ineludible para comprender la historia de la región y su relación con los grandes procesos nacionales. Su figura se asocia también a la consolidación de espacios de estudio y reflexión histórica en la ciudad.
Con 86 años, Miguel Ángel de Marco deja un legado intelectual que seguirá presente en bibliotecas, aulas y debates sobre el pasado argentino. Sus investigaciones, orientadas tanto al público especializado como a lectores no académicos, contribuyeron a fortalecer el interés social por la historia.
Su trayectoria representa para Rosario y para el país un ejemplo de dedicación a la tarea de estudiar, interpretar y difundir la historia, entendida como una herramienta clave para pensar el presente y proyectar el futuro.





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