Multas millonarias a camiones que evadan la red de tránsito pesado

El Gobierno endurece los controles sobre el transporte de carga y fijó multas millonarias para los camiones que no respeten la red de tránsito pesado, con el foco puesto en cuidar el pavimento urbano y ordenar la circulación.

La nueva normativa prevé sanciones de hasta $36.000.000 para los camiones que circulen por fuera de la red de tránsito pesado sin autorización. La medida apunta a reducir el deterioro de calles y rutas, mejorar la seguridad vial y minimizar las molestias que genera el tránsito de carga en zonas urbanas.

El esquema se basa en un principio claro: los vehículos de gran porte deberán usar los corredores especialmente diseñados para su circulación. Esas trazas cuentan con pavimento reforzado y planificación específica para soportar el peso, algo que no ocurre en la mayoría de las calles internas de los municipios.

Cómo funcionará el nuevo régimen de multas

Las multas se graduarán según la gravedad de la infracción, el tipo de camión y la reincidencia. En los casos más severos, cuando el vehículo circule reiteradamente fuera de la red de tránsito pesado o lo haga por zonas expresamente restringidas, se podrá aplicar el máximo previsto de $36 millones.

Además, se prevén controles coordinados entre municipios, fuerzas de seguridad vial y organismos provinciales o nacionales, con puestos fijos y móviles. El objetivo es que el régimen no quede sólo en el papel, sino que se traduzca en inspecciones frecuentes sobre las rutas más utilizadas por el transporte de carga.

Permisos especiales y excepciones para circular

La normativa incorpora un permiso especial pago para aquellos camiones que, por motivos operativos, deban salir de la red de tránsito pesado. Se trata de casos como reparto en zonas céntricas, ingreso a plantas industriales sin acceso directo desde rutas principales o servicios esenciales.

Ese permiso deberá gestionarse con anticipación ante la autoridad competente y tendrá un costo que funcionará como compensación por el mayor desgaste que genera el tránsito pesado en calzadas no diseñadas para soportar esas cargas. También se contemplan excepciones puntuales para emergencias, asistencia en siniestros o traslados sanitarios.

Las empresas transportistas deberán ajustar su logística para evitar sanciones: planificar recorridos, capacitar choferes y usar herramientas de geolocalización serán claves para cumplir con las nuevas reglas sin afectar tiempos ni costos de operación más de lo necesario.

Impacto en el pavimento y en la vida cotidiana

Los especialistas en infraestructura recuerdan que un solo camión de carga puede producir un desgaste equivalente al de miles de autos particulares. Por eso, concentrar la circulación pesada en corredores específicos permite extender la vida útil del pavimento y reducir el gasto público en reparaciones constantes.

Al mismo tiempo, se espera una mejora en la convivencia urbana: menos camiones en barrios residenciales implica menor nivel de ruido, menos vibraciones en viviendas y una disminución de riesgos en esquinas donde conviven peatones, bicicletas, motos y autos particulares.

En muchos municipios argentinos ya se aplican ordenanzas similares, con resultados positivos en materia de seguridad vial y mantenimiento de calles. Con las nuevas multas millonarias y el permiso pago para desvíos, el Gobierno busca consolidar esa tendencia y enviar una señal clara al sector del transporte de cargas.

Desde las cámaras empresarias del rubro suelen advertir que las regulaciones deben ir acompañadas de una buena señalización, actualización de mapas y diálogo permanente, para evitar que las medidas terminen afectando la competitividad y encareciendo la logística.

La clave, señalan fuentes oficiales, será encontrar un equilibrio entre la necesidad de proteger la infraestructura vial y el funcionamiento cotidiano de una economía que depende en gran medida del transporte de cargas por camión.

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