El endeudamiento de los sectores más vulnerables se agravó y encendió alertas entre economistas y entidades financieras: la morosidad entre jóvenes ya bordea el 40% y, en el caso de los jubilados, se multiplicó por cuatro en apenas un año.

Jóvenes al límite: salarios cortos y más créditos
El deterioro del crédito avanza con fuerza sobre los jóvenes, un segmento que combina sueldos rezagados, empleos inestables y un mayor acceso a productos financieros digitales. Este cóctel llevó a que la morosidad alcance casi el 40%, según relevamientos recientes del sistema financiero.
El uso extendido de tarjetas de crédito, compras en cuotas y préstamos personales se consolidó como estrategia para llegar a fin de mes. Sin embargo, la suba de tasas y la pérdida del poder adquisitivo complicaron el pago de las obligaciones y empujaron a muchos jóvenes a entrar en atraso.
Los especialistas advierten que la combinación de empleo precario, contratos temporarios y sueldos por debajo de la inflación deja a este grupo muy expuesto ante cualquier cambio del contexto económico. Cuando aparecen gastos imprevistos, la prioridad se vuelca a consumo básico y alquileres, postergando el pago de las cuotas.
Jubilados: la deuda se cuadruplicó en un año
La situación de los jubilados también preocupa. En apenas doce meses, el nivel de endeudamiento de este sector se cuadruplicó, reflejando el fuerte atraso de haberes frente a la inflación y el aumento sostenido del costo de vida.
Muchos adultos mayores recurren a créditos para cubrir gastos cotidianos, medicamentos, impuestos y alquileres. El problema aparece cuando las cuotas terminan ocupando una parte importante del haber mensual, reduciendo al mínimo el margen para otros consumos esenciales.
En los últimos años se multiplicaron las ofertas de préstamos dirigidos a este segmento, con descuentos directos sobre los haberes. Si bien facilitan el acceso al financiamiento, dejan a los jubilados con poco margen de maniobra frente a aumentos inesperados, como subas de servicios o remedios.
Los factores que explican el deterioro del crédito
Economistas y analistas identifican una serie de factores que explican este empeoramiento del crédito en los sectores más vulnerables:
- Salarios rezagados: los ingresos corren por detrás de la inflación, lo que erosiona mes a mes la capacidad de pago.
- Empleo inestable: mayor proporción de trabajos informales, temporarios o con alta rotación, especialmente entre jóvenes.
- Acceso ampliado al financiamiento: proliferación de créditos rápidos, tarjetas no bancarias y billeteras con posibilidad de comprar en cuotas.
- Endeudamiento para consumo básico: los préstamos ya no se destinan sólo a bienes durables, sino a gastos corrientes como alimentos, alquiler o servicios.
Esta combinación hace que cada vez más hogares queden atrapados en una rueda de refinanciaciones, donde se toman nuevos créditos para pagar deudas anteriores, alargando los plazos y encareciendo el costo total.
Riesgos para el sistema financiero y para los hogares
El aumento de la morosidad obliga a bancos y financieras a revisar sus políticas de otorgamiento de crédito y provisiones por incobrabilidad. Al mismo tiempo, el empeoramiento de la situación de jóvenes y jubilados tiene impacto directo sobre el consumo interno y la calidad de vida de los hogares.
Frente a este escenario, los especialistas destacan la necesidad de mejorar la educación financiera, avanzar en políticas de recomposición de ingresos y revisar las condiciones de los créditos destinados a sectores vulnerables, para evitar que el endeudamiento se vuelva impagable y derive en una crisis social más profunda.





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